Indiferentes a los hechos, a los resultados de la investigación, y a lo actuado por la Justicia, en las redes se viralizó un nuevo "escrache" contra Néstor Pavón, ex patrón de Sebastián Wagner, acusado, en su momento, de encubrirlo y ser coautor de la violación y homicidio de Micaela García. Si bien hoy Pavón es una persona libre, ya que la Justicia no pudo probar ni su encubrimiento, ni su participación en el hecho, la sociedad insiste en culparlo y se ensaña injustamente contra su persona.

Publicaciones realizadas ayer en Facebook, con su foto, dan cuenta de la presencia de Pavón en una supuesta fiesta privada en la noche del sábado, madrugada del domingo, advirtiendo que se trata del violador y asesino de Micaela García, alentando a no olvidar su rostro para impedirle "vivir en paz". Estas publicaciones rápidamente se viralizaron e, incluso, fueron reproducidas por algunos medios de prensa.

Cabe señalar que, según se desprende de los hechos acreditados en la Justicia, Pavón le dio un adelanto de su sueldo a Wagner para ir a visitar a su madre en Moreno, y consiguió un camionero que lo lleve, cuando no existían aun vínculos de ningún tipo entre Wagner y el crimen de Micaela. Dicho de otra forma, Pavón ayudó a Wagner cuando no tenía porqué saber que él había cometido el crimen.

Del mismo modo, también se desprende de los hechos que fueron dos personas las que secuestraron a Micaela, pero no hay ningún testimonio o prueba de que esa persona haya sido Pavón, solo se pudo demostrar que estuvieron juntos esa madrugada, pero hasta horas antes del crimen.

El único elemento que apunta contra Pavón es la declaración del confeso autor del crimen, quien dijo que él la secuestró y violó pero que no la asesinó, sino que fue Pavón el que la estranguló. Esta declaración no habría sido suficiente para la Justicia para condenar a Pavón.

De este modo, y luego de años de supuesta injusta prisión, Pavón quedó en libertad sin ningún cargo en su contra, mientras que la Justicia aún no ha iniciado ninguna acción para realizarle un nuevo juicio. Dicho de otra forma, se trata de una persona con todas las libertades y sin ninguna acusación que pese en su contra.

Lamentablemente, aunque impere en nuestra sociedad un orden republicano fundado en la ley, parte de la sociedad elige ser indiferente a esa ley y a la Justicia que la arbitra, e interpretar la información de modo de justificar conclusiones injustas y caprichosas que nada tienen que ver con la realidad acreditada, y solo le sirven para desahogar su enojo con un sistema que no pudo satisfacer su demanda de Justicia.

Norman Robson para Gualeguay21