En la madrugada de ayer domingo, sobre el Bv. San Juan, a la altura del Club Quilmes, un patrullero de la Policía de Entre Ríos encerró y derribó una moto con el objeto de detener a su conductor. Una vez detenido, el joven conductor, con lesiones leves, fue llevado a Jefatura, donde de inmediato fue entregado a la madre. Más allá de estos hechos, las razones que los motivaron y las versiones de lo ocurrido abren interrogantes.

Según la versión de la Policia, habrían recibido la denuncia de que había personas "con intenciones" de robar la panadería de Alem y Vaccaro, y, al llegar el móvil, "se da a la fuga una motocicleta de 110 cc, la cual es perseguida por el móvil por varias cuadras solicitándole en todo momento detenga su escape, hasta ser  alcanzada al llegar a Boulevard San Juan y Vilar, donde se aprehende a un menor de 17 años de edad, quien fuera entregado a sus padres". Cabe señalar que entre las panadería y el lugar de la intercepción hay unas 17 cuadras.

Por otro lado, se supo de parte de allegados al joven, sin antecedentes y bien conocido en distintos ámbitos, se encontraba reunido con amigos en la casa de la novia, en el barrio 210 viviendas, distante una dos cuadras de la panadería en cuestión, cuando salió, en una moto prestada, hacia el sur a comprar más bebidas.

Cabe destacar que, aunque el parte policial infiere lo contrario, habría quedado claro que el joven no formaba parte del grupo de personas "con intenciones" de robar la panadería de Alem y Vaccaro, mientras que serán las cámaras de videovigilancia las que esclarecerán los hechos tal como se sucedieron, antes y después de la persecución de, por lo menos, 17 cuadras, al igual el origen de la supuesta confusión.

Gualeguay21