Tantas son las causas penales del ex intendente de Gualeguay Luis Erro que la Justicia ahora las aborda de a dos. Esta vez se juntan una iniciada bajo el viejo sistema procesal y otra bajo el nuevo, pero todo le sirve al poder para cumplir con un trámite judicial manoseado por la política durante años. En ésta se juntan el negociado de la espuma de 2013, y el de las luminarias de 2014. Las dos en un solo juicio oral y público dónde todos se preguntan si el tantas veces procesado seguirá impune y libre. Mientras tanto, la causa de los cheques del 2009 ya fue elevada a juicio y aguarda fecha.

Según lo que dispuso la Cámara local, y si no aparece alguna nueva dilación, las audiencias de debate por estas causas comenzarán el viernes 29 de octubre a las 9 de la mañana, y, de acuerdo a la carátula, serán enjuiciados, al mismo tiempo, Erro, sus funcionarios de entonces, Pablo Figueroa, Mariano Iturbe, Mariano Dunat, Cristian Fattor y Silvio Caraballo, y la particular Carolina Caminos, todos por fraude a la administración pública. Siete imputados. Integrarán ese Tribunal los jueces Darío Crespo, Alejandro Callejas y Javier Cadenas.

Por último, vale señalar que las dos causas agrupadas en este juicio son: la originada en 2012 y denunciada en 2013 por el entonces concejal Héctor Jaime por irregularidades en el negocio de la espuma para el carnaval, y la originada en 2014 y denunciada en 2016 por el entonces intendente Federico Bogdan por irregularidades en la compra de luminarias.

Una curiosidad: mientras que en la causa de la espuma resultó imputada una mujer cuya participación fue necesaria para la comisión del delito, en el caso de la causa de las luminarias NO resultó imputado ninguno de los empresarios (Grupo Piaggio), aunque su participación también fue necesaria para la comisión de este otro delito.

Por otra parte, en junio pasado, ingresó a la Cámara la causa conocida como de la Tesorería, originada en 2009 y denunciada en 2010 por el propio Tesorero Municipal, porque las autoridades se habían quedado con cheques de la Municipalidad, sin ingresarlas al herario público. El juicio por este hecho ya no tendrá lugar este año, sino que, de no mediar sorpresas, será el año próximo.

Los detalles de las causas son los siguientes:

Causa de la espuma

En octubre 2012, como todos los años, la Municipalidad de Gualeguay salió a comprar y contratar a través de licitaciones todo lo necesario para la edición 2013 del carnaval local. A tal efecto, llamó a licitación pública para conceder la venta de espuma en el predio. En noviembre, le adjudicó la licitación al proveedor, pero exigiéndole un producto que no existía en el mercado.

Como el proveedor no era allegado a la gestión, de inmediato, sin avisarle, anularon la adjudicación, llamaron a otra nueva, y, finalmente, la declararon desierta. En esa instancia, en lugar de realizar un concurso de precios, tal como lo establecen las normas, realizaron una contratación directa a una particular que había perdido en la primera licitación, desconocida como proveedor, y sin pagar la concesión de 50 mil pesos establecida en las licitaciones. 

De ese modo, Erro y compañía le entregaron el negocio millonario de la espuma a una particular, cónyuge de un allegado a la gestión. El delito cometido sería incumplir las normas para llevar adelante un negocio con una tercera persona de pantalla.

Causa de las luminarias

A principios de 2014, la Municipalidad de Gualeguay se benefició con 1,4 millones de pesos para la iluminación de los bulevares Illia y San Juan, en el marco del programa Más Cerca. Una parte de ese dinero fue depositada en una cuenta específica del Banco de la Nación Argentina, pero otra parte, de las partidas finales, se depositó en una cuenta general del Nuevo BERSA, y fue utilizado para otros proyectos, desviando los fondos que tenían un destino exclusivo.

De todo ese dinero, parte habría sido destinado a la provisión de materiales para la obra por parte de la empresa local Radio Lux, eludiendo las licitaciones correspondientes a través de una facturación fraccionada, a la vez que otra parte del dinero se habría utilizado para comprar otros bienes que no solo nada tendrían que ver con la obra en cuestión, sino que se desconoce haberlos recibido.

Finalmente, para poder consolidar el fraude, se habrían falsificado los certificados de avance de obra. De ese modo, los delitos cometidos serian fraguar documentos para desviar fondos públicos.

Causa de los cheques de tesorería

A fines de 2009, como todos los años, la Municipalidad de Gualeguay recolectaba cheques y efectivo de las licitaciones de todo lo necesario para la edición 2010 del carnaval local. Esta tarea, aquella vez, la realizaron directamente el intendente Luis Erro y su secretario Raúl Morán, alzándose ambos con un total de 40 mil pesos de entonces en cheques.

Pero estos valores no fueron entregados en Tesorería, tal como correspondía, sino que le dejaron, por debajo de la puerta, fotocopias de los mismos, antes de canjearlos por efectivo en el mercado financiero local y disponer del efectivo. Frente a esta situación, y ante la indiferencia de sus reclamos, ya iniciado el año 2010, el tesorero municipal, Rodolfo Estapé, denunció la situación ante la Justicia. Inmediatamente a esto, los funcionarios reintegraron el importe, pero en efectivo, a la Tesorería.

En este caso el delito sería haberse quedado con fondos públicos, y haber dispuesto de ellos arbitrariamente, independientemente de que después se hayan visto obligados a devolverlos. Sorpresivamente, Morán ya fue exonerado en esta causa.

Gualeguay21