El pasado miércoles, un joven de 24 años, estudiante de Ciencia Política de la Universidad Nacional de Rosario, ofreció en la Biblioteca Popular Carlos Masteonardi una conferencia sobre la hidrovía de los ríos Paraguay y Paraná y su relación con la soberanía nacional a 206 de nuestra Independencia. En estos tiempos de miserias y vanidades al por mayor, este joven que se preocupa y ocupa de una cuestión trascendental para el desarrollo del país como nación se convierte en un fenómeno digno de celebrar. Un atisbo de esperanza para quienes comprenden la importancia de las politicas públicas estratégicas que propicien nuestro desarrollo y consoliden nuestra soberanía.

La conferencia fue sobre soberanía. Tal vez muchos sepan que el 20 de noviembre es feriado en la Argentina, pero no deben ser tantos los que sepan que ese día se celebra el Día de la Soberanía Nacional. Muchos menos deben ser aquellos que sepan que ese día, pero de 1845, tuvo lugar el combate de la Vuelta de Obligado donde las tropas del general Lucio Mansilla intentaron detener el avance de una centena de barcos ingleses y franceses en el Río Paraná extendiendo tres enormes cadenas de costa a costa. 

En aquel momento, los extranjeros pretendían la libre navegación de los ríos para facilitarles el comercio, mientras que Juan Manuel de Rosas dispuso prohibírselos. Si bien los locales fueron derrotados, y los barcos europeos avanzaron, su misión comercial fracasó, ya que nadie les compró y se volvieron con sus bodegas llenas. En esa oportunidad, los criollos defendieron su soberanía, la cual significa la capacidad que tiene una nación de tomar decisiones en forma autónoma e independiente sobre sus recursos económicos y naturales, sin ninguna intervención o control de un poder extranjero. 

La propuesta del joven gualeyo Enzo Balbuena es instalar el tema de la Hidrovía en nuestra sociedad, la cual, al igual que los ferrocarriles, Aerolíneas Argentinas e YPF, es la administración de un recurso estratégico determinante en nuestra soberanía. Se trata de la administración de 3.442 kilómetros de río, de los cuales, en 1993, se licitaron 1.200, desde el puerto de Santa Fe hasta el canal Punta Indio, en el Río de la Plata. Una vía de entrada y salida de nuestro comercio exterior, por la cual se transportan alrededor del 80 porciento de las exportaciones de granos de la Argentina y su gestión representa un negocio de 300 millones de dólares anuales.

Al respecto, Balbuena, quien, a pesar de su corta edad, es miembro del Instituto Soberanía y del Foro por la Recuperación del Paraná, a la vez que es Consejero Superior de la UNR y ex Consejero Directivo por el claustro estudiantil (2019-2022) de la Facultad de Ciencia Política y RRII (UNR), introdujo a los presentes en la Bibliiteca sobre cuestión estratégica vinculada con el rio Paraná y la Cuenta del Plata, en el contexto regional e internacional, ofreciendo una perspectiva política, social, económica y ambiental de sus debilidades actuales y sus potencialidades futuras.

En lo particular, este estudiante gualeyo, luego de ofrecer un pormenorizado panorama de la situación, planteó la necesidad geopolítica de una mayor presencia del Estado Nacional en el control de la Hidrovía como una salida política a la situación actual. El expositor describió así un río que, por estar privatizado y extranjerizado, se encuentra desaprovechado, sino desperdiciado, por los argentinos, y explicó la influencia de su rol en el comercio, en la producción, en la industria, y en lo monetario.

En este sentido, Balbuena demostró la relación de la soberanía en general, y de la Hidrovía en particular, con nuestros problemas cotidianos, razón por la cual entendió que la problemática debe ser de interés masivo. En especial en la actualidad, cuando en los últimos meses, el debate en torno a la concesión de este tramo tomó relevancia, ya que su vencimiento abre el debate en torno a sobre sí se debe volver a privatizar el tramo en cuestión, o se lo debe recuperar para su gestión y control.

Más allá de las ideologías, o de las opiniones en favor o en contra de la participación del Estado en estas cuestiones, la adopción, de parte de un joven de apenas 24 años, del tratamiento y difusión de un tema tan importante y trascendente para una sociedad que ya se olvidó de ser Nación, es una noticia que nos anuncia que no todo está perdido, y que todavía hay esperanzas.

Norman Robson para Gualeguay21