El Servicio de Salud Mental del Hospital Centenario Gualeguaychú elaboró una guía práctica con los conceptos centrales sobre cómo abordar correctamente esta problemática creciente en la actualidad.

El trabajo, realizado por la Lic. en Psicología Paula Fischer, coordinadora de la Sala de Internación y Guardia de Salud Mental en el nosocomio de la vecina ciudad, sostiene que el suicidio es una de las mayores problemáticas a nivel epidemiológico, no solo en Argentina, si no en el mundo. Tan es así que se lo considera la segunda causa de muerte en la franja etaria de 15 a 29 años.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) refiere que alrededor de 800 mil personas en el mundo se suicidan por año y. por tal motivo, la prevención y el tratamiento responsable sobre la temática se encuentran en las agendas de la salud pública a nivel mundial.

Es preocupante y alarmante que cada 20 intentos de suicidio, hay uno consumado. Ocurre una muerte cada 40 segundos. Asimismo, los números de suicidios masculinos son ampliamente mayores, ya que se considera que a los hombres les resulta más difícil solicitar ayuda.

Aún así, las estadísticas reflejan números inferiores a los reales pues, muchas veces, se registra otra causa de fallecimiento y no suicidio. Más aún: como algunas sociedades consideran que quitarse la vida es un delito y/o un acto de cobardía o humillación, no se registran de la manera adecuada. Y, también, sucede que la mayoría de los países carecen de registros fieles de información sanitaria.

Todavía existen mitos y tabúes asociados a la temática, ya que se cree, erróneamente, que hablar de suicidio no es aconsejable, pues podría estimularlo. Entendemos que la prevención del suicidio no ha sido abordada apropiadamente y es menester destacar que los suicidios son prevenibles.

Desterrar mitos

Como sociedad, debemos trabajar activamente en la superación de mitos y prejuicios. La OMS difunde algunos de ellos:

"Quienes hablan de suicidio no tienen la intención de cometerlo"

La persona que menciona dicha posibilidad puede estar pidiendo ayuda o apoyo. Es muy importante brindar acompañamiento aunque no sea profesional. La actitud de escucha y empatía son fundamentales.

"La mayoría de los suicidios suceden de manera repentina, sin advertencia previa"

Es real que algunos episodios suceden sin advertencia previa, aunque la mayoría han presentado una advertencia verbal, emocional o en su comportamiento previa. Es muy importante conocer los signos de advertencia.

"El suicida está decidido a morir"

Por el contrario, es ambivalente ante la vida y muerte. No siempre hay un deseo de morir, pero sí, de no seguir viviendo en las circunstancias en que lo están haciendo. La mayoría de las veces desean seguir viviendo, aunque no puedan visualizar respuesta al padecimiento que se encuentran atravesando. Es fundamental el acceso a los espacios de apoyo emocional, la escucha y ayuda profesional.

"Quien haya sido suicida alguna vez no dejará de serlo"

Es muy importante mencionar que la ideación suicida y/o de muerte depende de cada situación y son pensamientos que pueden remitir a corto plazo. Un episodio no implica la continuidad del mismo o que vuelva a repetirse en el tiempo, aunque puede suceder.

"Sólo las personas con padecimientos mentales se suicidan"

Muchos de ellos personas no son afectadas por el comportamiento suicida, y no todas las personas que se quitan la vida tienen un padecimiento de salud mental.

"Hablar sobre suicidio lleva a cometer más suicidios"

Debido al estigma tan generalizado, la mayoría de las personas que contemplan la idea de suicidio no se atreven a expresarlo por miedo al prejuicio y a la falta de entendimiento. Es fundamental comprender que hablar acerca de suicidio puede brindar a la persona otras opciones, así como una pausa, un tiempo que le permita reflexionar sobre su decisión.

El rol de los medios y las redes sociales

Se considera que todos los medios de comunicación pueden influenciar negativa o positivamente, dependiendo de cómo se haga uso de ellos. Ciertas veces suelen ser sensacionalistas sobre determinadas temáticas, no realizando hincapié en las acciones de prevención, si no por el contrario, favoreciendo el arraigamiento de actitudes prejuiciosas y miradas segregatorias, marcando más la brecha de acceso a tratamiento.

Entonces, para poder superar dichos prejuicios socioculturales, los medios de comunicación y las redes sociales desempeñan un rol fundamental y se encuentran sujetos a la responsabilidad de posicionarse como herramientas de transformación.

En relación a ello existen protocolos y legislaciones vigentes y actualizadas que funcionan como guías y lineamientos para poder mejorar los modos de transmisión, ya que a menudo se objetivan relatos y coberturas periodísticas de temáticas vinculadas a la salud mental, (incluyendo al suicidio) que vulneran sistemáticamente los Derechos Humanos de los sujetos.

El objetivo de crear un impacto en la audiencia debe ser transformado por el objetivo de concientizar y sensibilizar a la población.

Para ello algunos de los lineamientos propuestos son:

No informar sobre el método que la persona empleó para quitarse la vida, así como no se recomienda hacer hincapié en el lugar específico dónde ocurrió, ni exponer imágenes y/o videos de la persona fallecida o de la escena.

Tampoco es recomendable hacer conjeturas personales sobre los motivos por los cuáles la persona decidió ponerle fin a su vida, ya que el suicidio es multicausal y puede estar determinado por varios motivos. Por lo tanto, se considera de buena práctica incluir fuentes especializadas, profesionales y científicas.

Asimismo no es aconsejable seleccionar los hechos de suicidio para las portadas de los medios de comunicación o para dar inicio a los informativos.

Es muy importante respetar la privacidad y el duelo de los allegados al fallecido, entendiendo que es una situación muy dolorosa para los mismos.

Por último, es primordial difundir información clara y actualizada sobre los espacios vinculados a la asistencia y alternativas terapéuticas existentes para quienes se encuentran con algún padecimiento de salud mental. El fin es fomentar acciones orientadas al abordaje.

Los medios de comunicación entendidos como formadores de “sujetos y actores sociales” brindan la posibilidad de construir diferentes puntos de vista y comprensiones de hechos. La palabra, constituye el primer modo de acceso a las problemáticas. Por ello hablar de forma adecuada sobre suicidio posibilitará ir camino hacia una actitud superadora de mitos y prejuicios, así y sólo así, podremos avanzar en su prevención.

Por último, desde el Hospital Centenario, la Lic. Fisher señaló que batallar contra los mitos existentes todavía en torno a la problemática de suicidio es una tarea de todos. Por y para ello, desde todos los ámbitos, debe realizarse con respeto de los derechos de las personas, prudencia y profesionalismo.

Gualeguay21