20 julio, 2024 9:44 pm
Rectángulo Image

El origen del capricho

En las no muy afortunadas declaraciones publicas de semanas atrás, el intendente reconoció su intensión de no hacer públicos los resultados del ultimo carnaval.

Esta curiosa actitud, sino incomprensible, habría resultado antipática para muchos vecinos, quienes consideran,por lo menos, reprochable el pretender esconder el resultado de tan cara y jugosa fiesta, y privar a la sociedad de saber como le fue.

Lo cierto es que la comunidad, aún hoy, intentacomprender la negativa dentro de un razonable comportamiento político, descartando el capricho como motivo, pero este ejercicio despierta muchas, diversas yperspicaces inquietudes.

Así, de este modo, brotan en el seno de la sociedad gualeya un sinnúmero de preguntas.

¿Que razón extrema puede motivar a un Intendente a negarle a su pueblo los resultados económicos de alguna de sus gestiones?

¿Puede ser capricho o puede existir algo mas?

¿Puede ser que declarar un resultado implique que se desnuden manejos inapropiados o desprolijos?

¿De que modo?

¿Puede ser que dar un numero exacto pueda de alguna manera comprometer la administración comunal?

¿Aunque se lleven los números de acuerdo a las normas y procedimientos vigentes?

¿Puede ser que las erogaciones realizadas en rubros como la gráfica publicitaria condicionen de algún modo la presentación contable?

¿Aunque los montos hubieran sido exagerados?

¿Puede ser un problema originado en las facturaciones parciales por compras que habrían debido realizarse por concurso o licitación?

¿Puede ser que la documentación incautada en un allanamiento judicial por la causa se la espuma entorpezca la confección de un resultado contable?

¿Puede darse el caso de existir facturas archivadas sin que exista el correspondiente asiento contable?

¿O viceversa?

¿Podría ser algo así si se hubiera procedido en un todo de acuerdo con la reglamentación administrativa vigente?

Lo cierto es que de no aceptar el mero infantil capricho, algo pasaque impide presentar los números y que el propio intendente no puede reconocer públicamente.

Y en esta última instancia, no faltan quienes se preguntan por el Tribunal de Cuentas, el cual brilla por su ausencia.

Definitivamente algo pasa y lo que sea es lo suficientemente grave para que el intendente tolere el costo político que esto le esta costando.

Norman Robson para Gualeguay21

× HOLA!