Por un lado, los trámites de recopilación de video, en algunos casos, así como la obtención de los registros de comunicaciones realizadas desde o hacia un celular, deben ser gestiones inmediatas, especialmente en casos de secuestro, donde la vida de una persona está en juego.
Del mismo modo, es inconcebible que el sistema comunal de video vigilancia, 8 equipos de última tecnología con una modernísima sala de monitoreo, esté inutilizado.
Información vital
La falta de escrúpulos de grandes empresas, como las prestatarias de telefonía celular y las matrices bancarias, pretendiendo el cumplimiento de trámites burocráticos para acceder a información vital en un hecho de secuestro, es un grave factor de dilatación en las investigaciones.
No poder disponer de elementos de investigación de inmediato, a pesar de que sea viernes por la tarde, atenta directamente contra la resolución de los hechos y pone en riesgo la visa de las víctimas.
Es preciso que el Estado garantice el inmediato acceso de la Justicia a grabaciones y transcripciones de las comunicaciones intercelulares y de las grabaciones de video-vigilancia.
Video vigilancia
En 2014, el ex Secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, entregó en nuestra ciudad un sistema de video vigilancia que contaba con 8 drones de alto rendimiento, ubicados estratégicamente, los cuales estaban comandados desde un moderno centro de monitoreo.
Si bien nunca funcionó como se esperaba, ya que solo se utilizó para la incorporación de militantes, y nunca quisieron entregárselo a la Policía, tal cual lo exige la ley, a dejar el gobierno desaparecieron los códigos de operación.
De este modo, hace casi un año y medio que la ciudad sigue sin una importante herramienta de seguridad, indispensable tanto para la prevención como para la investigación de casos, y nadie lo ha resuelto.
En este caso, también, es preciso que el Estado resuelva, de inmediato, la utilización de las cámaras y ponga su operación al servicio de la Policía.
Si no instalamos estos problemas, e imponemos su resolución, una nueva Micaela nos sorprenderá y todos nos sentiremos Wagner.
Norman Robson para Gualeguay21

















