En este sentido, si bien se pudo apreciar una importante presencia policial recorriendo con móviles la ciudad, tanto en el casco urbano como en las chacras, o realizando múltiples operativos, fue llamativa la ausencia de funcionarios municipales, quienes son los responsables de obligar a los negocios a cerrar sus puertas.
A pesar del esfuerzo público en explicar la dimensión de la crisis que atravesamos, no fueron pocas las personas y grupos que se instalaron en los espacios verdes o hicieron ejercicios en ellos, o en gimnasios trabajando a puertas cerradas.
Por otro lado, también llamó la atención la cantidad de ferreterías, veterinarias, y otros, abiertos, y con personal trabajando, los cuales, si bien pueden haber sido exceptuados del ASPO, podrían implementar un sistema de guardia para adecuarse a la realidad y alinearse con el objetivo de la medida.
Cabe recordar que la medida apunta a aislar lo más posible a los vecinos de modo de evitar mayores contagios en una ciudad que picó en punta a nivel provincial con dos casos comprobados de coronavirus.
Por último, vale señalar que se continúa con esos únicos dos casos positivos, mientras que se esperan la confirmación de la contraprueba del segundo y el resultado de un solo caso sospechoso más.
Gualeguay21


















