Al cabo del acto celebrado ayer en la , en contacto con la prensa local, Antúnez compartió su inquietud por la desaparición de aquella balsa traída por él mismo a Gualeguay en el 2019, y realizó un pedido al público de que acerquen cualquier información respecto de esa histórica pieza. Se trata de un bulto de 1 metro de largo por medio de ancho y otro medio de alto, el cual, inflado, se convierte en una suerte de gomón con capacidad para 25 personas, igual a aquellas en las cuales salvaron su vida los sobrevivientes del crucero hundido por los ingleses.
La historia comienza en 2012, cuando Larrivey y Texera comenzaron a hablar del Museo de Malvinas y cada excombatiente hijo de Gualeguay se sumó a nutrir el mismo con lo que fuera. Así se sumó Antúnez, y, al cabo de los años, consumó la donación para Gualeguay de esta balsa. La misma fue recibida por Rodriguez, expuesta al público en algún momento, luego guardada en el Museo Ambrosetti, más tarde en la Dirección Departamental de Escuelas, pero nunca con un lugar fijo, y, mucho menos, con una institución que se haga cargo.
Así deambuló la balsa de lugar en lugar, y así la sorprendió la pandemia, y, así, en octubre de 2020, la sorprendió la muerte de Rodríguez, quien se llevó con él el paradero final de la balsa. Según Antúnez, la pieza no está en el Museo Ambrosetti, ni en la Departamental, ni en dependencia alguna de la Municipalidad, y hasta donde él mismo pudo indagar, nadie sabe nada.
Es por eso que este marino, hijo de Gualeguay radicado en Mar del Plata, veterano de Malvinas, interesado en que su ciudad natal pudiera mostrarle a sus otros hijos pedazos de esa guerra que tan caro nos costó, pidió, por favor, a través de los medios, si alguien sabe algo sobre dónde puede estar la balsa.
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