La polémica por los faltantes de insumos y diversos productos de distintas ramas de la industria obligaron este martes (20/03) a que el Canciller Héctor Timerman ofreciera una conferencia de prensa para desterrar las versiones.
Sin aclarar las denuncias de faltantes en el sector farmacéutico, Timerman acusó a los medios por las informaciones publicadas: “Pegar golpes bajos de los remedios es para llevar miedo a la gente y que viva peor, nosotros vamos a seguir trabajando por el bienestar de la gente como hemos hecho desde 2003“, dijo.
Y luego preguntó: “¿de dónde sacan las informaciones? Porque publicar, publica cualquiera, pero cuando nosotros vamos a las reuniones internacionales, por suerte, llevamos estadísticas” , agregó.
Esa fue la única explicación que dio el Canciller (quizás debió darla el Secretario de Comercio Interior o su par de Comercio Exterior) sobre las denuncias y los faltantes que realmente se están detectando en las farmacias, como pudo comprobar Urgente24.
Por caso en los hospitales de esta Ciudad no hay reactivos importados para la realización de exámenes.
En diálogo con Radio Brisas este 20/03 el titular del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos, Marcelo Peretta, aseguró que están faltando algunos medicamentos por las trabas a las importaciones y resaltó que el 10 por ciento de ese total no tienen sustitutos.
“Hemos hecho un listado de medicamentos sustitutos para los farmacéuticos para que los pacientes no interrumpan el tratamiento”, indicó.
Peretta confirmó que “hay demora en la entrega de medicamentos importados de uso masivo, hay marcas de mucha salida que están demorados”, y ante esto “el producto que recomendamos como sustituto tiene la misma droga pero la diferencia está en que es hecho por laboratorios argentinos”.
Sin embargo, precisó que “10 por ciento del total no tiene sustituto, como en el caso de la vacuna triple viral contra el sarampión, la papera y la rubéola y hay que esperar que ingresen”.
El titular del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos explicó que el caso más importante se da en los remedios contra la convulsión.
“Exige todo un seguimiento, un monitoreo muy preciso del comportamiento del paciente con el producto para ver si actúa de la misma forma”, afirmó.
“Ese caso puntual hay que acompañarlo muy bien porque la ley es muy estricta en eso porque ante la duda dice que debe mantener con esa marca”, indicó.
Peretta agregó luego en declaraciones a Radio 10 que muchos de los medicamentos producidos en el país tienen componentes “de afuera, que se producen en cinco o seis países de todo el mundo” y que también están afectados por las trabas a las importaciones.
Además advirtió que “hay que generar un canal diferente al que se está proponiendo para medicamentos oncológicos o para el SIDA, porque casi no hay alternativas nacionales y dependemos de los medicamentos importados”.
Para estos remedios “Hay que encontrar una alternativa más rápida e inmediata. La duración del stock puede ser para 30 ó 60 días, y se requiere de un continuo ingreso. No se puede dejar de lado lo indispensable”.
En tanto, desde el interior ya vienen denunciando desde mediados de febrero que algunos productos no se pueden conseguir en las farmacias. En Salta, por ejemplo, faltan medicamentos radiológicos y leches maternas.
Sin embargo, desde el Colegio Profesional de esa provincia dicen que aunque no puede confirmar que los faltantes se deban a las medidas gubernamentales, advierten que la situación puede agravarse.
La titular del Colegio de Farmacéuticos salteño, Isabel Martín, aseguró que “hay faltantes de medicamentos radiológicos, y leches maternas”.
Según el portal farmacéutico Mirada Profesional, las primeras restricciones comenzaron entre los laboratorios internacionales. Los que confirmaron esta situación fueron las firmas GlaxoSmithKline, Novo Nordisk y Biotoscana.
También a mediados de febrero (15 días después de instauradas las trabas a las importaciones) en Tucumán empezaron a escasear en las farmacias Buscapina N, Rivotril, Bactrim y Reliverán que forzaron al sindicato de farmacéuticos y bioquímicos a conformar un listado de sustitutos nacionales.
Al igual que otras ramas de la industria, los importadores deben hacer la Declaración Jurada Anticipada para poder ingresar los medicamentos, trámite que solicita la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
Se trata de una medida que adoptó el Gobierno nacional para equilibrar la balanza comercial del sector farmacéutico.
En abril de 2011, el secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno presionó a las empresas farmacéuticas para que terminen el año con el déficit comercial del sector, durante una reunión con las cámaras que agrupan a los laboratorios.
De esa reunión los participantes revelaron que la solución era aumentar las exportaciones, reducir las importaciones, realizar aportes irrevocables de capital o concretar exportaciones a través de sociedades vinculadas. Ante la imposibilidad de algunas firmas de cumplir la primera opción y las dos últimas, se procedió a la reducción de importancias con las consecuencias que ya se están percibiendo y que podrían agravarse con el correr de los días. (www.nomenmunay.com.ar)
Es, sin lugar a dudas, el aspecto más polémico, oscuro, y controvertido de la “guerra” que el Gobierno mantiene con los productos importados en su afán por cuidar esos dólares que antes abundaban y ahora no.
Se trata de la falta o escasez de una larga lista de vacunas y medicamentos. En varios casos, indispensables para personas que están bajo distintos tipos de tratamiento.
No está en juego ni un auto, ni un LCD, ni un electrodoméstico. En este caso, el riesgo es la salud y la problemática abarca desde un simple analgésico, pasando por material sanitario básico, hasta remedios necesarios para la atención de enfermedades complejas como el cáncer, la diabetes o el Mal de Parkinson.
En paralelo, y de acuerdo a un profundo relevamiento realizado por iProfesional.com, el “cerrojo” oficial también derivó en la carencia -o poca disponibilidad- de vacunas contra la hepatitis A y B, el sarampión, la meningitis e, incluso, la rabia, entre otras afecciones.
La situación actual, que comenzó con faltantes en algunos comercios, se fue extendiendo a tal punto que ya se hace visible en las principales cadenas de farmacias del país.
Reconocidos nombres de medicamentos tales como Buscapina, Reliveran, Rivotril, Actron, Tegretol, Novalgina, Dermadex, entre muchos otros, o drogas como la Lenalidomida -utilizada para el tratamiento de ciertos tipos de cáncer-, resultan difíciles de hallar.
“En su momento, laboratorios y droguerías nos alertaron sobre la existencia de un stock no mayor a 60 días de medicinas utilizadas para enfermedades complejas, como el cáncer. Ha pasado casi un mes desde entonces y la situación sigue igual”, aseguró a iProfesional.com Marcelo Peretta, presidente del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos.
Los faltantes también afectan a marcas de ansiolíticos como el Rivotril, o las gotas para la hipertensión ocular que se comercializan bajo la etiqueta Lumigan.
Además, la escasez se hace extensiva a insumos como las jeringas descartables, las llaves de tres vías -claves para las transfusiones-, guantes descartables e, incluso, anestésicos para operaciones de alta complejidad como el Propofol.
¿Puede el país cerrar sus fronteras?
“Lo que está sucediendo es que se impusieron barreras a los productos importados sin pensar antes en qué es lo que se hace en la Argentina y qué es lo que no”, explicó a iProfesional.com un comercializador de insumos de la zona sur del cono urbano.
Y, a modo de ejemplo, expuso: “En el caso de las jeringas, en el país existen apenas dos empresas que fabrican el producto. A lo sumo pueden producir 2 millones mensuales cuando la demanda es el doble”.
Por otro lado, los faltantes, retrasos en el abastecimiento de insumos, y trabas aduaneras también han derivado en aumentos de precios.
“Las demoras en Aduana nos generan un sobrecosto del 20%, porque los containers donde se traen los medicamentos se alquilan. A eso hay que sumarle el mayor gasto financiero que implican los retrasos para poder ponerlos luego a la venta”, indicó la fuente consultada.
“Por otro lado, como la demanda no disminuye, entonces esa menor disponibilidad de productos se ofrece a precios más caros. En el ejemplo mencionado de las jeringas, por citar un caso, al consumidor final termina costándole el doble”, recalcó.
British medicine, go home!
A este “recetario” de complicaciones, derivadas del control oficial, resta agregarle un factor impensado tiempo atrás: el componente político.
Peretta, del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos, explicó una problemática también confirmada por el agente importador antes referido: “Existen presiones para que dejen de comprarse productos a Gran Bretaña, por la renovada disputa en torno a las islas Malvinas. Si bien, para temor a represalias, los laboratorios evitan hacer referencia al tema, la indicación existe”.
Y señaló que “el problema es que el 10% de lo que Argentina le compra a ese país son, precisamente, medicamentos. Esto ya está generando un faltante en insumos clave como, por ejemplo, el propelente, un elemento básico para el desarrollo de medicinas respiratorias. Losinhaladores que requieren los enfermos de asma precisan de un gas que hacen los británicos y se importa. Bueno, ese gas no está entrando al país”.
Vacunas de chicos, también en problemas
“Las que figuran con la etiqueta ‘faltan’ corresponden a las vacunas que ya no tenemos. Después, las que aparecen con la leyenda ‘consultar disponibilidad de stock’ son aquellas de las que nos quedan muy pocas unidades. Todo está trabado hasta tanto se libere la importación”, aseguró a este medio una agente del Centro Médico Stamboulian.
“Por supuesto que ofrecemos alternativas. Por ejemplo, faltan vacunas antihepatitis A, elaboradas por Vaqta. La ausencia es porque es importada, producida por una empresa estadounidense”, ejemplificó.
“La situación es poco clara porque no hay notificaciones oficiales. Tampoco se saben los tiempos. Es decir, si dispondremos de stock en el corto plazo o si la situación actual se mantendrá. Por supuesto que genera incertidumbre. Y la realidad se tornaría más compleja si no existieran alternativas. Hasta el momento no podemos dar respuestas sobre si los productos estarán disponibles en breve”, expresó.
Sólo en esa institución, iProfesional.com dio con faltantes de vacunas Antihepatitis A y B, Antimeningocóccica C (elaborada por Vamengocbc), Antipoliomelítica inactivada inyectable (Imovax Polio), Antirrábica (Verorab), y Triple Viral (de las dos únicas marcas presentes en el catálogo, esto es, Mmr II y Trimovax).
Ya en calidad de “consultar disponibilidad de stock” aparecen la Antipoliomelítica Oral(Polioral), Gammaglobulina antihepatitis B (Igantibe), y Gammaglobulina antirrábica (Imogam Rabia).
Bloqueo “enfermizo”
El faltante de productos como la Novalgina, Ecotrin, Dermadex e, incluso, morfina comenzó a ser alertada en los últimos días por las principales autoridades de distintos colegios de farmacéuticos del interior.
“Hay escasez de algunos productos. Más que nada, el problema radica en ciertas marcas comerciales. En algunos casos pueden ser cambiadas por genéricos, es decir, por variantes que existen en el mercado”, expresó durante la última semana Hugo Navarro, titular del Colegio de Farmacéuticos de Santiago del Estero.
En Mendoza, la preocupación llegó por el lado de las complicaciones para dar con medicamentos demandados por pacientes con cáncer.
En ese distrito, el gremio local advirtió que existe un remanente de remedios oncológicos y contra el HIV “para 15 o 20 días”.
Tanto en esa provincia como en otras zonas del interior resulta notoria la ausencia de compuestos como el Reliveran Sublingual, un remedio que suele prescribirse a pacientes que sufren de cáncer, para sus sesiones de quimioterapia.
En La Plata, Julio César Alonso, presidente del Colegio de Farmacéuticos de esa ciudad, reconoció que “en los mostradores se nota el problema de abastecimiento de algunos remedios, por ejemplo, la Buscapina compuesta y la Pantomicina en jarabe”.
Marina Bonot, encargada de una farmacia ubicada en diagonal 80 y 48, confirmó que durante las últimas semanas hubo inconvenientes para conseguir Rivotril, Reliveran, Buscapina y Metformina, que es un medicamento para el tratamiento de la diabetes.
En tanto, Germán Paggi, vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia, expresó que hay remedios que “aparecen y desaparecen” del mercado.
“El Reliveran estuvo faltando, después volvió y ahora de nuevo cuesta conseguirlo. Cabe aclarar que como otro laboratorio produce la misma droga la gente puede sustituirlo por un genérico”, apuntó el farmacéutico, quien además reconoció que también hubo inconvenientes con ciertos antibióticos, como la eritromicina.
En Mar del Plata, de acuerdo con fuentes locales, el faltante se evidencia en la carencia de medicamentos tradicionales, de procedencia extranjera, como el Reliveran (antinauseoso), Novalgina (analgésico), Bactrim (antibiótico), Rivotril (ansiolítico), y Laxuave (laxante)”.
La situación descripta se replica en el interior de la provincia de Buenos Aires en diversas localidades. Olavarría por mencionar un caso.
“Hay varios productos que están faltando”, admitió Victoria Melfi, farmacéutica e integrante del colegio de farmacéuticos de esa ciudad.
“Esto viene desde hace ya un par de meses, pero ahora se ha acentuado. Y el tema es que cuando pasás el listado a la droguería,faltan desde un 15 a un 20% de los productos”, agregó.
Precisamente en esa ciudad se destaca la ausencia casi completa de unidades de Madopar, un medicamento vital para quienes padecen Mal de Parkinson.
“En Jujuy y en otras partes del país se evidencian los faltantes. Todavía no es para entrar en desesperación, pero se está notando la carencia de muchísimos medicamentos de primera línea y que son imprescindibles para conservar la salud de nuestra población”, sostuvo el farmacéutico de esa provincia, Oscar Siufi.
Además, admitió: “Tenemos faltantes de medicamentos específicos, como por ejemplo, los que se utilizan para el Mal de Parkinson. También antiepilépticos y anticonvulsionantes, que son drogas que generalmente vienen del extranjero y no se consiguen. Hay algunos antibióticosque están escaseando”.
Relativizar el problema
Consultados por iProfesional.com, representantes de la Cámara Argentina de Farmacias y la Confederación Farmacéutica Argentina (Cofa), minimizaron la gravedad de los faltantes.
“No hay que generarle angustias a la población. Hay lugares y situaciones particulares”, apuntó Alfredo Di Salvo, titular de la Cámara Argentina de Farmacias.
Por el lado de Cofa su vicepresidente, Sergio Cornejo, señaló a este medio: “La Buscapina, por ejemplo, se la puede reemplazar por el Sertal. El Rivotril, por varias marcas que también utilizan la droga clonazepam. El medicamento de una firma se puede sustituir por otro genérico”.
“Las cámaras, y el grueso de los laboratorios y las droguerías no van a reconocer los faltantes, por el costo político que eso implica. Pero las trabas a lo importado fueron fijadas por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), siendo queal principio la salud no entraba dentro de los productos del exterior que se buscaban frenar”, concluyó Marcelo Peretta, del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos.
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