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Suelen decir de las comparaciones que son odiosas, especialmente para el lado del que pierde, no así para el lado del que queda bien parado. En este caso, más allá de la pica tradicional entre ambas ciudades, este año el carnaval de Gualeguay invita a la comparación con Gualeguaychú, no por la esencia de las propuestas, sino por la oferta en general. Por ejemplo, para ver el carnaval de Gualeguaychú la entrada general cuesta 25 mil pesos y acá en Gualeguay cuesta 15 mil.
Una vez dentro del Corsódromo, la silla más barata cuesta allá 26 mil pesos, unos 51 mil pesos en total con la entrada, mientras que en Gualeguay la silla más barata cuesta 25 mil, unos 40 mil pesos en total. Esto podría significar que aquel espectáculo es un 25 porciento más caro que éste.
Ahora bien, entre las ofertas de Gualeguaychú y Gualeguay hay dos diferencias sustanciales: una es que allá desfilan 4 comparsas, mientras que acá solo lo hacen 3; y la otra es que allá, con la entrada general, tenés más de media docena de tribunas y playones al principio y al final del circuito a los que se accede gratis para poder ver el desfile, mientras que en Gualeguay, quien paga la general, está obligado a pagar una ubicación si quiere ver el espectáculo.
De este modo, miles de vecinos de Gualeguaychú pueden ver su carnaval por apenas 13 o 14 mil pesos, mientras que los de Gualeguay, si lo quieren ver, deberán desembolsar 15 mil más 10 mil pesos de la tribuna mas barata. Casi el doble de caro y una comparsa menos es mucha diferencia, un detalle que debería ser controlado por las comparsas, las únicas con poder para cuidar el carnaval.
Norman Robson para Gualeguay21


















