José María Gil es investigador del CONICET en el Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales y docente de la Universidad Nacional de Mar del Plata, y documentó experiencias donde la lectura de Borges, el Martín Fierro y otros libros “complejos”, junto a ciertas mediaciones pedagógicas, ayudaron a la comprensión textual. Frente a la creencia generalizada de que los estudiantes de todos los niveles educativos enfrentan actualmente y cada vez más, desafíos significativos en torno a la comprensión lectora, Gil asegura que hay otra forma.
Para el investigador, todo puede revertirse a través de la lectura de textos literarios y del despliegue de una serie de estrategias pedagógicas para guiar su lectura. “Después de documentar diversas experiencias en el aula, puedo sugerir que el uso de textos literarios de alta complejidad, trabajados a través de estrategias de mediación de los docentes, favorece la comprensión lectora y la producción de resúmenes en alumnos de primaria y secundaria”, señala Gil, quien acaba de publicar dos artículos al respecto en revistas académicas internacionales, en el Cambridge Journal of Education del Reino Unido y en el Journal of Latinos and Education de Estados Unidos.
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