El pasado sábado terminó la temporada del Corso local y se pudo apreciar el mayor marco de público para una noche, pero de muy curiosa distribución, y lejos de estar completo el Corsódromo. Mientras que la gente fue ocupando las tribunas hasta en los extremos, muchas butacas y mesas en la zona central quedaron vacías. Promediando la noche, cuando desfilaba Krumbaí, se supo que habían cerrado la venta y que hubo gente que no pudo ingresar, a pesar de que había ubicaciones y lugar en la tribuna.
La imagen muestra esta realidad al paso de la segunda comparsa.
Gualeguay21


















