En la Argentina se registran más de 130 mil nuevos casos de cáncer por año, pero las posibilidades de recibir un diagnóstico a tiempo o acceder a un tratamiento siguen dependiendo de algo tan arbitrario como el lugar donde el enfermo nació o vive. Es por eso que unas 160 organizaciones civiles reclaman que el país renueve su Plan Nacional de Control del Cáncer, y funcione como una hoja de ruta que coordine todo el sistema, garantice equidad y no dependa del gobierno de turno. Una política pública.
“Enfrentar el cáncer requiere mucho más que avances médicos: necesita una estrategia integral. Un plan nacional permite ordenar prioridades, reducir inequidades y transformar esfuerzos dispersos en una política pública coherente”, sostiene Julia Ismael, médica y ex directora del Instituto Nacional del Cáncer. Muchos países ya tienen planes así. Argentina tuvo uno, razón por la cual es momento de actualizar y ampliar el viejo plan y convertirlo en una política de Estado real, sostenida en el tiempo.
Gualeguay21


















