Desde Argentinos por la Educación advirtieron que en el país se pierde, en promedio, más de un mes de clases por año por distintos factores: ausentismo estudiantil y docente, paros, cuestiones climáticas, problemas de infraestructura en las escuelas. Es por esto que la entidad hace campaña para enfatizar sobre que estar en la escuela importa. El tiempo escolar efectivo, ya que la pérdida de días y horas reales de clase es un problema estructural que impacta en el aprendizaje.
Según las pruebas Aprender 2024, la media nacional de estudiantes que acumulan al menos 15 faltas pasó de 44 por ciento en 2022 a 51 en 2024. De este modo, en el 2025 Buenos Aires encabezaba el ranking con un 66 por ciento, seguida por CABA con 59 y Tierra del Fuego con 55, mientras que en el otro extremo se ubicaban Jujuy con 30, San Juan con 29 y Santiago del Estero con 28. Por su parte, en Entre Ríos estos estudiantes significaron el 42 por ciento, pero en 2022 alcanzaban el 39.
Por último, y más allá de esta preocupante realidad, el ausentismo es solo una parte de ese problema, ya que este surge de la pérdida de valoración social de la escuela, del quiebre en la alianza familias-escuelas y de la flexibilización constante de los regímenes académicos.
En otras palabras, si la política educativa se acaba en declarar la obligatoriedad de ir a la escuela, y nadie paga un costo por no hacer cumplir eso, todo queda en la intención y todo sigue igual.
Gualeguay21

















