El coordinador de la Fiscalía de Gualeguay, Victoria y Nogoyá, Gamal Taleb, en diálogo con el programa El Séptimo Día, por Radio Plaza, abordó sus expectativas ante el nuevo juicio a Néstor Pavón por el crimen de Micaela García, y dio a conocer las que para él son las principales evidencias que comprometen al acusado, y que son las mismas de siempre. Dijo que la fiscalía siempre sostuvo que hubo un coautor que luego la mató, y que ese, para él, fue Pavón, pero que en el apuro la fiscalía no pudo probarlo.
La versión de Taleb es la obtenida del propio Wagner el día que lo capturaron, y ya descartada en el primer juicio por insuficiente. Las razones para ello fueron que no hubo otra forma de confirmar que aquello había sido cierto, y que Wagner estaba enojado con Pavón porque lo había entregado. Solo se pudo comprobar que solo habían compartido la cena. Tampoco se pudo determinar entonces quién lo había acompañado.
Indiferente a aquello, Taleb sostuvo por radio que una vecina escuchó a Micaela gritar “suéltenme”; que un camionero vio cómo una joven era subida al auto por el lado del acompañante; que una testigo vio el auto con dos ocupantes; y que se encontraron rastros de barro en el auto; todo ya evaluado en el primer juicio, pero Taleb no mencionó que alguien hubiera identificado a Pavón.
De igual modo, Taleb destacó al micrófono que Wagner no tenía porqué mentir cuando señaló a Pavón, e interpretó que éste se contradijo en sus declaraciones iniciales porque él era el autor.
Finalmente, Taleb sostuvo que es “altamente improbable que Wagner, quien recién había salido con libertad condicional y no conocía bien Gualeguay, saliera a buscar a un desconocido a la madrugada para cometer un delito de semejante envergadura”, pero su visión sesgada de los hechos no consideró que el otro no tenía porqué ser desconocido, y sí podía conocer la ciudad.
En síntesis, de sus propias declaraciones se desprende que Taleb, después de nueve años, no solo no tiene nuevos elementos que agregar a la causa, sino que quiere reemplazar eso con un discurso vacío sobre la Justicia, la víctima, la lucha de sus padres, la sociedad argentina, y bla, bla, bla. Como ha sido siempre, nadie estaría interesado en hacer justicia, sino en encubrir a la Justicia y su incompetencia, y, si se puede, encontrar un culpablen. En otras palabras, no sería más que otra escena de una justicia corrupta.
Norman Robson para Gualeguay21


















