Más allá del terrorismo mediático que proponen los enemigos externos e internos del gobierno, el shutdown es un mecanismo de paralización administrativa al cual recurre un gobierno cuando se queda sin presupuesto. Implica suspender todas las actividades estatales no esenciales, mientras que sí continúan operando los servicios esenciales, como seguridad, justicia, salud, educación, etcétera. El objetivo del Presidente Milei con su proyecto al Congreso es dictar esta medida para limitar estrictamente las erogaciones a las contempladas en los presupuestos aprobados.
En otras palabras, con este proyecto, Milei pretende obligar a las distintas carteras del Estado a gastar solo lo que tienen aprobado, ni una moneda más. Se trata de una inyección compulsiva de responsabilidad y prolijidad democráticas a los manejos presupuestarios.
Norman Robson para Gualeguay21


















