Tal vez en el afán de lograr una buena renta, y no de mover a la ciudad, por años, sino décadas, el kiosquito de la plaza Constitución, frente al Águila, estuvo cerrado. Por fortuna, los planetas se alinearon, y, desde hace unas semanas, el tradicional lugar volvió a la vida de la mano de un grupo de “Artesanos Locales”, estos artistas culturales que con sus manos crean identidad, recuerdos, belleza, y exclusividad. En síntesis, desde hace unos días, el lugar combina lo coqueto con lo autóctono en una apuesta de otrora manteros a la formalidad del comercio.
En el lugar, el ocasional vecino o turista puede encontrar una interesante variedad en bijouterie, tejidos, souvenirs, y otros, productos de distintos artesanos de la ciudad.
Norman Robson para Gualeguay21


















