La falta de pediatras no es un problema nuevo en la provincia, menos en Gualeguay. Ya en noviembre del 2008, 18 años atrás, el problema ya existía en el hospital San Antonio, y, sin ir más lejos, el año pasado se conoció una crisis en el ámbito de las salas municipales. Por eso, nadie se sorprendió cuando el pasado 20 de octubre, Día del Pediatra, desde distintos lugares se escuchó la advertencia de que la falta de médicos pediatras, y las vacantes que quedan sin cubrir, comprometen el servicio en la provincia. Señalan como causas la mala paga, los retrasos de las obras sociales, pero, más que nada, la falta de políticas públicas en ese sentido.
La semana pasada, por el programa Demo, de FM Universidad, la presidenta de la Sociedad Argentina de Pediatría, regional Río Paraná, Anabela Collazo, reconoció que desde la entidad ya hace tiempo que advierten un menor ingreso de residentes para la especialidad, y agregó que ya hay cargos que quedan vacantes, y no solo en pediatría, sino que toda la profesión está perdiendo ingresos.
Del mismo modo, según Demo, a este escenario, en Entre Ríos, se suma la inestabilidad laboral, que obliga a muchos profesionales a desempeñarse en varios establecimientos para sostener sus ingresos, de modo que las extensas jornadas y la acumulación de empleos dificultan el descanso y afectan el desempeño de quienes deben garantizar la atención.
Gualeguay21


















