Algunas celdas de tormenta se encadenaron desde las zonas vecinas del sudeste de SF y se proyectaron en una franja hacia el noroeste de Nogoyá, declinando de manera ostensible en las vecindades. Esto se aprecia con claridad en el mapa con un máximo que benefició a un área relativamente reducida considerando que toda la extensión del territorio agrícola de la provincia reclama al menos ese nivel de precipitaciones. También en forma puntual, pero ya entrada la jornada del lunes, se desarrolló una tormenta en la zona de influencia de la localidad de Chajarí, aunque nuevamente este comportamiento no es representativo para el norte de la provincia.
Fuera de estas zonas reducidas, la mayor parte del territorio entrerriano prácticamente no recibió lluvias o los registros fueron inferiores a los 5 milímetros, magros aportes que no logran revertir una tendencia pluvial que vuelve complicada la evolución de los cultivos.
En las últimas horas se apreció el paso de una perturbación que tampoco dejó a portes significativos en la provincia. Al presente todas las expectativas están puestas en lo que pueda suceder entre el domingo y el martes. Por lo pronto las perspectivas son buenas, hasta el domingo la acumulación de humedad atmosférica será importante y se espera que durante el domingo arribe a la zona un frente que promueva un importante nivel de actividad. Posiblemente esta perturbación se mantenga estacionaria sobre el centro norte de la región pampeana, lo cual aumenta las posibilidades de lograr acumulados satisfactorios.
Estado de las reservas hídricas al 13/02/2013
El balance hídrico no muestra mejoras respecto del informe de la semana pasada. En la zona de influencia de Chajarí se destaca una recuperación a partir de precipitaciones cercanas a los 60 milímetros. Esto también se aprecie en el corredor que va del este de Diamante al noroeste de Nogoyá, y aunque el mismo puede haber logrado una superficie mayor, destacamos que el volumen de precipitaciones para salir del estado de sequia oscila los 60 milímetros. Es decir ese es el piso de aportes de agua necesario para que se observe una mejora generalizada.
Es razonable considera que el estado de sequia que predomina en gran parte de la provincia, resulta de plantear una pradera como cobertura. Es probable que una soja que ha tenido menor consumo aún presente un estado de reserva algo más satisfactorio. Sin embargo entendemos que las precipitaciones del próximo evento son vitales para promover un freno al deterioro del nivel de reserva, de otro modo el impacto sobre el rendimiento ya sería mucho más importante.
Teniendo en cuenta el nivel de ansiedad que la falta de precipitaciones ha instalado entre los productores, debemos analizar con frialdad las posibilidades pluviales del próximo evento. En principio todos los modelos de pronóstico evalúan como altamente probable la concreción de precipitaciones entre el domingo y el martes. El punto crucial, son los milimetrajes. A diferencia de episodios anteriores, el próximo se perfila con un piso de precipitaciones generalizado del orden de los 25 milímetros. Dentro de este contexto de gran escala seguramente se observarán franjas donde la oferta sea superadora, sin embargo, precisar la ubicación de estos máximos pluviales viene siendo complejo, posiblemente el centro norte de la provincia tenga mejores chances.
BCER

















