Según este medio gráfico, lo más llamativo del caso es que muchas de las pruebas colectadas en el escenario de la aparición del cadáver conectan casi directamente con el Hospital San Antonio, refiriéndose a los números de lote de los restos de ampollas de oxitacina hallados cerca del cuerpo y que coinciden con los del hospital, aunque no aclara que las cantidades por lote superan ampliamente a la compra de un hospital, lo que hace que varios nosocomios tengas ese insumos con ese número de lote.
Del mismo modo, desnudando una ligera investigación sobre el tema, el artículo habla de un fiscal Boris Telenta, cuando quien lleva adelante la causa es el Dr. Ignacio Telenta, hijo de Boris Telenta, dueño de una antigua agencia Renault de la ciudad.
Por otro lado, quien escribe el artículo habla de que un perito especializado en documentología analizaría una de las páginas del libro de asientos del quirófano del día anterior al hallazgo, el cual ya se determinó que respondía a un error de procedimiento sobre el cual ya dieron explicaciones los instrumentistas implicados.
Igualmente, todos descartan que el parto investigado pueda estar blanqueado en algún libro legal de un hospital o clínica, ya que en esos casos se evita cualquier tipo de registro.
Por último, cabe destacar que el artículo instala una versión imprecisa de los hechos develados hasta ahora, no solo entorpeciendo la investigación y malinformando a la sociedad, sino que cubriendo con un manto de sospechas al Hospital San Antonio de nuestra ciudad, provocando que algunos se preguntaran si podía existir alguna intencionalidad política en el manejo de las informaciones de tan sonado caso.
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