Desde allí parte una franja que se extiende hacia el oeste perdiendo presencia hasta que los registros caen por debajo de los 10 milímetros, marcas que en general han sido las predominantes donde se observaron las precipitaciones. La oferta de agua en los departamentos del norte fue prácticamente nula, salvo alguna llovizna dispersa.
Las condiciones meteorológicas evolucionaron dejando coberturas nubosas variables pero en general con temperaturas confortables hasta que en la jornada del martes comenzó a observarse el cambio de masa de aire. Esta entrada de aire frío no fue tan rigurosa como la de mediados de julio, sin embargo el amanecer del miércoles presentó heladas en gran parte del este de la provincia, observándose en el oeste registros bajos pero en general por encima de cero grado. Independientemente del rigor de las heladas, el ambiente invernal se reinstaló con eficiencia y recién a partir de mañana comenzará a retroceder.
Para los próximos días se espera que lentamente la circulación del noreste vaya retomando el protagonismo. Esta dinámica facilitará el reposicionamiento del aire templado y no debe sorprender que las temperaturas máximas vuelvan a superar los 20°C hacia el domingo o lunes. Con el aumento de la temperatura, también comenzará a incorporarse aire húmedo, sin embargo al menos hasta el jueves próximo las lluvias no reaparecerían en la región pampeana.
Estado de las reservas hídricas al 14/08/2013
Las reservas de humedad no presentan una modificación destacada en el patrón dominante hasta la semana pasada. Queda claro que las lluvias sobre el sudeste han fortalecido un escenario más holgado y también han permitido que conserven un nivel adecuado en gran parte del departamento Paraná. Los registros modestos en el resto de la provincia mantienen un nivel regular de reservas, posiblemente algo mejorado en el sudoeste si consideramos una cobertura de trigo. El norte se perfila como el sector donde el retroceso de las reservas se ha vuelto persistente, sin haberse acelerado el proceso de deterioro debido a la época del año, pero sin dudas promoviendo un estado hídrico donde la demanda de precipitaciones se vuelve más perentoria de ser satisfecha.
A esta altura del año la categoría adecuada de reservas debería tener una extensión mayor, es decir, el nivel de humedad en gran parte de la provincia esta por debajo del valor normal para la época. Esto no necesariamente se traduce en un mal estado de los cultivos, incluso es probable que el escenario algo exigido de reservas, devenga en un mayor desarrollo radicular de las plantas de trigo. Este aspecto agronómico a veces predispone mejor al trigo para enfrentar la transición estacional, fundamentalmente cuando se atrasan las precipitaciones.
Como mencionamos anteriormente, tenemos por delante otra semana seca y será entonces la última semana del mes la que debería mostrar señales de cambio en el patrón pluvial. No puede considerarse a lo sucedido en el sudeste como el estado conducente. En toda la región pampeana el mes de agosto ha transcurrido seco y se espera con cierta avidez que las lluvias comiencen a dar los primeros indicios de transición estacional. Habrá que tener de siete a diez días de paciencia.
BCER

















