Esta vez la víctima fue Manuel (56), propietario de un campo de equitación en la zona norte de la ciudad, donde concurrió como de costumbre alrededor de las once de la mañana y como estaba esperando unos parientes, se disponía a disfrutar de un almuerzo al aire libre en el patio externo, por lo decidió armar un juego de jardín -una mesa con ocho sillas de plástico- junto a otros elementos propicios para el evento. Pero unos minutos de distracción, fueron suficientes para que este conocido malandrín, aprovechara el descuido y la ausencia de la víctima, propicios para saciar su sed de aferrarse a lo ajeno, siendo fiel a sus malas costumbres, “arrasando” con los elementos dispuestos a su paso en esta propiedad ajena.
Pero este audaz amante de lo ajeno, no contó con que en la huída emprendida, sería una vez más atrapado in fraganti por personal de comisaría primera, nada menos que con cinco de las sillas recién robadas a Manuel, quien a rigor de decir verdad aun no había tomado conciencia de que su mediodía iba a tener destino de concurrir a la policía a realizar la correspondiente denuncia, pero con la consabido satisfacción que los uniformados no solo que habían capturado a su ladrón, sino que recuperaron todo lo sustraído.
En consecuencia este malhechor, de inmediato fue trasladado a su querencia -porque prácticamente ya es su casa-, donde cumplimentados los tramites de estilo quedó alojado en una de sus ya preferidas celdas a disposición de la fiscalía en turno.
Es de destacar la inmensa cantidad de causas que engrosan el prontuario de este conocido delincuente, pero para basarnos solo en sus recientes embates contra los delitos contra la propiedad, el análisis surge que fue detenido en cuatro oportunidades en tan solo dos meses, más otras por contravención por provocar desorden o andar alcoholizado en la vía pública.
Jefatura Departamental Gualeguay

















