A pesar del amenazante clima, que mantuvo en vilo a los organizadores hasta último momento, el desfile y el baile de la noche del sábado tuvo su importante marco de público, con el especial atractivo que significó homenajear a los veteranos de las domas.
Siguiendo con lo programado, desde las primeras horas del domingo la paisanada comenzó a cercar la cancha de jineteada acomodándose para disfrutar del asado con cuero y de la variedad de montas dispuestas para esa jornada.
Tal cual había sido anunciado, y así lo habían expresado los organizadores, la idea era homenajear a todos los veteranos vinculados de una u otra manera con la trayectoria de la jineteada, razón por la cual se celebró un multitudinario almuerzo criollo para los jinetes de ayer y de hoy.
A lo largo del emotivo encuentro, los viejos jinetes se prestaron para el recuerdo, relatando momentos y anécdotas de sus tiempos mozos, y posaron para las fotos perpetuando el ocasión.
Antes de arrancar con la jineteada, luego del almuerzo los domadores de antaño fueron reconocidos públicamente, uno a uno, por los directivos de la institución organizadora, momento que dio lugar a no pocas lágrimas por parte de los homenajeados, sus amigos y sus parientes.
Así, con este clima de honda emoción, dio comienzo la jineteada con un excelente marco de público y un clima primaveral.
Por la noche, también como marca la costumbre, nuevamente se dio lugar al chamamé y al baile, redoblando la convocatoria de la noche anterior.
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Gualeguay21

16 septiembre, 2026 12:09 pm/
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