Un ejemplo es el gas, que se trae en barcos gasíferos a unos 18 dólares el millón de BTU (siglas en inglés de Unidades Térmicas Británicas), más del doble que a Bolivia, país al que se le pagan unos 8 dólares.
“En este momento se está pagando uno o dos dólares a las empresas que lo producen en boca de pozo en nuestro país, pero la idea es abonar más como para incentivar la extracción y no tener que importar”, informó.
“Pero esas –continuó– son medidas tomadas de un día para otro, no previstas y sin programación, porque no hay un plan estratégico nacional ni de corto, ni mediano, ni de largo plazo.
Además, dejamos de ser un país exportador de energía, ya que teníamos gasoductos a Chile y exportábamos petróleo, del cual nos quedábamos con el liviano y enviábamos el pesado, y pasamos a traer porque no hay abastecimiento para destilería y producción de combustible”.
Prensa UNL

14 septiembre, 2026 12:59 am/
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