Los indios un par de siglos antes del presente, sabían cómo lograr su obediencia, con métodos de persuasión sin violencia. Cualquiera de las razones que se dan para permanecer estas prácticas son ciertamente cuestionables, por ejemplo: el hombre también puede sufrir un accidente en este acto, esto es fácilmente refutable porque el hombre sabe a qué se expone y acepta esta contingencia, en tanto el animal es sometido contra su voluntad por puro y falso dominio del hombre, quien debería preocuparse por mostrar sus habilidades en el ambiente rural, que pueden ser muchas, sin usar torpes y desagradables formas que en realidad solo sirven para esconder un excelente negocio para sus organizadores.
Desde la Sociedad Protectora de Animales Gualeguay queremos hacer llegar a usted nuestra posición, que es avalada por numerosos ciudadanos/as que apoyan nuestra gestión en defensa de los animales favorecidos por leyes específicas, con respecto a las mal llamadas fiestas tradicionales, como se denomina a las “jineteadas”.
Declaración Universal de los Derechos del Animal:
“Exhibiciones, espectáculos y películas que involucren a animales tienen que respetar su dignidad y no deben incluir violencia alguna.” Art.5º –
Art. 2°, inciso 8 de la Ley 14.346 de protección a los animales a los animales:
Realizar actos públicos o privados de riñas de animales, corridas de toros, novilladas y parodias en que se mate, hiera u hostilice a los animales.
Pensar en las jineteadas como tradición es denigrar nuestras tradiciones, a las que con orgullo queremos mantener y disfrutar, sin que involucren maltrato o crueldad con los animales.
Las jineteadas, son pura violencia contra el caballo, producto de los tremendos tirones con los frenos terminan con la boca rota en sus comisuras, ni hablar de las heridas en sus flancos sobre todo en un lugar tan sensible como los ijares.
¿Puede aceptarse que las jineteadas son un espectáculo para la familia como muchas veces se lo promociona? es un espectáculo sí pero brutal, y siempre se cuenta con el agregado de shows folclóricos, (los artistas quizás debieran meditar sobre la conveniencia de ser parte de un acto que día a día es mas cuestionado) y sorteos varios para atraer público que de otra manera no estamos seguros si concurriría.
Los funcionarios que autorizan estos espectáculos saben que están convalidando un acto que victimiza a los caballos, y que varios animales han muerto por la violencia con que son acosados, y saben que está mal convalidarlo.
Las tradiciones deben conservar conductas, habilidades de civilización no de barbarie, más aún si consideramos la importancia del caballo en nuestra historia, y actualmente como compañero insustituible para el verdadero hombre de campo.
Sociedad Protectora de Animales Gualeguay

14 septiembre, 2026 12:59 am/
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