Pesaj es la fiesta de la libertad y se inicia como pacto de celebración familiar. Memoria no solo del momento en que nuestros antepasados salieron de Egipto, sino que, en ese acto, cada generación y cada uno de nosotros es liberado una y otra vez del Egipto en el que vive, al que se somete o es sometido.
En estas Pascuas, tan judías como cristianas —la Última Cena no fue otra que la celebración de un seder de Pesaj, la cena tradicional de la Pascua judía—, los ciudadanos somos llamados a reconocernos como familia, a compartir el pan, a beber del mismo vino y a asumir nuestra libertad responsablemente: a responder por nosotros mismos cuando se nos interpela acerca de cómo cuidamos, cómo ejercemos, cómo multiplicamos la libertad y el pan; y acerca de cómo partimos y compartimos esta bendición con los que aún están oprimidos por la exclusión, el hambre, la falta de salud y de educación.
Que la Argentina, bendita en todo aquello que nos ofrece, pueda ver realizada en esta Pascua la redención de nuestra Nación en la ley de la democracia y la república.
Rabino Sergio Bergman

14 septiembre, 2026 12:59 am/
Según el Doing Business elaborado por el Banco Mundial, y compartido por el CIPPEC, Argentina, por...
















