Desde entonces, las condiciones del tiempo se han mantenido estables y en particular en lo que va de la semana, con altos valores de insolación y temperatura. Los registros térmicos se han ubicado por encima de los valores normales para el mes de noviembre.
Si bien en lo que va de noviembre se han observado sectores de la provincia beneficiados por acumulados destacados, debemos remarcar que esto no ha sido generalizado. Muchas zonas apenas si han logrado sumar 40 milímetros en la primera quincena y en algunas zonas como el noroeste o sectores del sur, aún menos. En resumen, en áreas reducidas se han observado registros que superan largamente los 120 milímetros, marca cercana a la media mensual y otras que necesitan una recuperación importante en la segunda quincena.
Las perspectivas para los próximos días auguran la continuidad de condiciones exigentes. Cambiando del sábado para el domingo, las lluvias comenzarían a llegar a gran parte de la provincia. Es posible que los pronósticos se vuelvan más optimistas en las próximas horas. Por el momento cabe esperar promedios areales de unos 20 milímetros. Esta marca es pobre para las zonas menos provistas en lo que va del mes. Sin embargo, es muy razonable esperar que el próximo evento pluvial nuevamente muestre desarrollos convectivos donde las lluvias sean más intensas. Es decir la dispar distribución de las precipitaciones nuevamente se hará presente como rasgo característico.
La próxima semana comenzaría con un cambio ambiental importante, con máximas cercanas a las normales o ligeramente más frescas.
ESTADO DE LAS RESERVAS AL 16/11/2011
El balance hídrico del primer metro de suelo se ha visto exigido a lo largo de los últimos días. Si bien las condiciones son entre adecuadas y óptimas para los cultivos implantados de la gruesa, son más ajustadas para una pradera de consumo permanente a lo largo del año.
Como hemos mencionado antes, las condiciones meteorológicas han forzado este retroceso en la disponibilidad hídrica. Insolación, altas temperaturas, baja humedad, se potencian para definir un escenario favorable para perder reservas. La situación no es complicada pero reclama la vuelta de las precipitaciones para recuperar humedad superficial.
De acuerdo al análisis realizado posiblemente se den, al cierre de noviembre, zonas diferenciadas en la disponibilidad de humedad. Sería muy oportuno que las celdas de tormenta se concreten sobre sectores del sur de la provincia o del noroeste.
Si bien estamos transitando el período del año en la que el fenómeno de La Niña aumenta su influencia deficitaria sobre el patrón pluvial, por el momento este indicador no se muestra influyente y se mantiene con intensidad débil. Este nivel de enfriamiento, no basta para justificar por si solo las zonas que están quedando menos provistas de agua. De hecho, durante octubre, mientras gran parte de la franja central de la región pampeana recibía muy buenas precipitaciones, el sur quedaba muy seco. En lo que va de noviembre, el sur se ha recuperado de manera significativa y la franja central lleva un paso más ajustado, con las excepciones que ya hemos mencionado en el territorio entrerriano.
Dejando de lado las zonas de la provincia que ya han superado los cien milímetros, posiblemente el resto del territorio deba aspirar en el mejor de los casos a recibir las lluvias normales. El techo de los cien milímetros es un objetivo que puede lograrse.
BCER

















