Dicho proyecto propone reducir la tarifa a abonar en concepto de Higiene, Profilaxis y Seguridad de 9 centavos de peso por pollo faenado por la avícola local a solo 6, lo cual representa para esa firma una reducción en dicha tasa del orden del 33 por ciento.
En este sentido, es dable destacar que la Tasa de Higiene, Profilaxis y Seguridad, en sus diversas alícuotas y/o montos, también la pagan todos los comercios de nuestra ciudad, sean chicos, medianos o grandes, quienes abonan un 1, 2 por ciento de su facturación mensual.
En definitiva, esta nueva propuesta deliberativa del oficialismo pretende cobrarle a la avícola local, en lugar de los 288 mil que debía pagar según la ley vigente, solo 192 mil, cuando en realidad, si pagara igual que los comercios locales, debería pagar 768 mil, mientras que si estuviera en Gualeguaychú o Concepción del Uruguay debería abonar entre 960 mil y 1.280.000.
Faena mensual: Valor de venta (mínimo): Facturación mensual: Tasa 1 (0,09/pollo): Tasa 2 (0,06/pollo): Tasa 3 (1,2% como el comercio local): Tasa 4 (1,5% como C. del Uruguay): Tasa 5 (2% como Gualeguaychú): | 3.200.000 20 64.000.000 288.000 192.000 768.000 960.000 1.280.000 | Pollos Pesos/Pollo Pesos Pesos Pesos Pesos Pesos Pesos |
Por otro lado, si bien no podemos dejar de reconocer los consabidos beneficios de la operatividad de semejante emprendimiento industrial en nuestra ciudad, tampoco debemos olvidar que no es menos cierto que nuestra ciudad es la que soporta de diferentes formas el funcionamiento de esta planta fabril, ubicada a escasos metros de su centro comercial.
Esto es así ya que la ciudad debe soportar el impacto que provoca la actividad de la empresa, tanto en el uso indiscriminado de agua de las napas subterráneas, conspirando contra el sustento hídrico común, como en el consumo de energía, debilitando la red general, en el uso del entramado vial, degradándolo con el abuso constante por parte del transporte de sus mercaderías, y ni hablar del impacto en nuestro río Gualeguay.
Ahora bien, al analizar los fundamentos por los cuales el Intendente Erro promueve la reducción de dicha tasa, descubrimos que nada de todo lo expuesto ha sido mínimamente considerado, sino que el Intendente solo responde a lo exigido por la propia empresa avícola.
En la propuesta oficial se desprecia cualquier trato igualitario con los pequeños y medianos comerciantes de nuestra ciudad, aquellos que a pesar de que nunca fueron beneficiados por subsidios, como sí lo fueron la avícola.
En otras palabras, el proyecto en cuestión es una total falta de respeto a quienes mantienen abastecida y atendida la vida económica gualeya y, además, quienes sostienen con su contribución a todas las instituciones intermedias, aquellas que, en definitiva, terminan muchas veces haciendo lo que el gobierno no hace.
Este proyecto, sin ningún tipo de fundamentos y con un claro perjuicio contra la ciudad, no hace más que confirmar que Luis Erro y sus funcionarios están dispuestos a todo en beneficio de los grandes capitales.
Basta recordar que el bloque oficial negó, arbitrariamente, un proyecto que proponía un régimen de promoción industrial y comercial para las pequeñas y medianas industrias presentado el año pasado, mientras que hoy proponen similares beneficios pero solo para un gran empresario.
Por último, si le sumamos a todo esto que esa misma empresa avícola alberga entre sus filas a un familiar del presidente municipal, y que jamás ha sido molestada por esta gestión municipal, un espeso manto de sospecha termina de enturbiar todo el proyecto.
Por lo tanto, a través de estas líneas, instamos a no dejarnos llevar por delante por esta clase de dirigentes que gobiernan de espaldas al pueblo, respondiendo exclusivamente a los grandes capitales, e invitamos a rechazar públicamente y a viva voz este nuevo intento de saqueo al erario público.
Es lo menos que podemos hacer en defensa del patrimonio municipal, de la justicia y de la ciudad. En defensa propia.
Que lejos nos coloca esta política del Intendente Erro de los ideales de Igualdad, Justicia Social e Independencia Económica de Constitución Nacional de 1949, de los ideales del Peronismo, del Radicalismo, del Progresismo, del Socialismo y otras tantas ideologías que ponen al trabajador como eje central del desarrollo.
Gastón Justet


















