Cabe recordar que este “malentendido” surge de la visita del Ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, el 23 de abril de 2014, casi un año atrás, a la Cámara de Senadores de la Nación para presentar el proyecto de ley de Promoción del Trabajo Registrado y Prevención del Fraude Laboral.
En aquella oportunidad, según consta en la versión taquigráfica oficial, el senador entrerriano pidió la palabra para consultar al Ministro sobre la posibilidad de contemplar los trabajos estacionales y los jóvenes de 16 y 17 años que están en zonas rurales sin escuelas cerca.
Extracción de la versión taquigráfica
De Angeli: “Buenas tardes, ministro. Leyendo el proyecto de ley, veo que se ha avanzado muchísimo, que combate el trabajo en negro, pero hablando con el sector de economías regionales y principalmente donde hay mano de obra intensiva, faltan algunas cosas. ¿Por qué? Porque hay muchos que están con los planes y no los quieren perder. Entonces, cuando hay mano de obra intensiva, cuando llega la época de la zafra, de la cosecha, que son noventa días, cuando uno lo va a buscar para trabajar, se niegan a que los blanqueen. No veo cómo contener ese problema que sucede en las épocas pico de cosecha, principalmente en las economías regionales, como las frutas, hortalizas y tantas otras cosas. Es un problema, ha pasado que la vez que han encontrado empleados en negro, en muchos de los casos es porque ellos mismos no quieren que los blanqueen. Otro tema es que hay muchos lugares en el campo en donde no hay escuelas secundarias. Mi padre me decía: “si te lo digo te olvidás; si lo ves, te acordás pero, si lo hacés, lo aprendés. Entonces, hay muchos jóvenes con dieciséis años o diecisiete que no van a la escuela secundaria porque les queda muy lejos y quieren aprender a manejar alguna máquina – hoy por hoy – de alta tecnología, como una cosechadora o un tractor que, a su vez, desde el momento en que aprenden tienen muy buenos sueldos, pero como son menores de edad, uno se encuentra incapacitado de llegar a formarlos o ponerlos en manos de un compañero que los pueda formar para que después, cuando tengan la edad, se puedan incluir en ese trabajo. Realmente son muy buenos trabajos. No veo en el proyecto ninguna de esas dos cosas. Si usted me lo puede explicar. Es decir, por el tema de los subsidios, los mismos ciudadanos no quieren que los blanqueen. Y el tema de los jóvenes de dieciséis años no lo podemos formar arriba de una máquina porque estamos incumpliendo una ley. Así que por ahí es una discusión que tenemos con usted desde hace muchísimos años”.
Tomada: “Sí, y la vamos a seguir teniendo, pero no es que no esté en la ley, sino que no consideramos necesario incluir, por ejemplo, algo que en realidad es falta de información. Lo que sí me voy a llevar es algo que usted señalaba, que a lo mejor debemos fortalecer la información, tenemos que llegar más a todos los sectores porque ya desde hace bastante tiempo los planes no se pierden en los casos de trabajo de temporada o de zafra, mantienen su vigencia. Hay una norma concreta al respecto de la ANSES y tomo la responsabilidad de transferir esa inquietud para hacer más difusión, para que todos sepan que no pierden el derecho. De todas maneras quiero decirle que hoy en el trabajo rural han cambiado un poco las cosas, no en todos lados, pero hoy en muchas actividades zafreras los trabajadores registrados cuando terminan la zafra acceden a un beneficio y eso lo saben bien en Jujuy, Tucumán y Salta, donde acceden a un subsidio entre la temporada de interzafra. Por eso hay una gran vocación para ser registrados estos trabajadores cuyos colectivos muchas veces se desplazan de un lugar a otro para poder cobrar este subsidio en su domicilio o territorio cuando vuelven. Esta también es una forma de instaurar o instalar una cultura a favor del trabajo registrado. Vale la pena estar registrado porque se accede a este derecho. Por otra parte, creo que hoy la escasa cantidad de planes que hay no tienen montos que sean importantes frente a un salario. Hoy la distancia entre los pocos planes sociales que existen y el salario de un trabajador registrado, me parece que no amerita una opción equivocada o seguramente mal informada por parte de ese trabajador. Seguramente, y como sabemos, las argentinas y los argentinos tienen una enorme vocación por trabajar registrados y por trabajar con trabajo por tiempo indeterminado o por cualquiera de las formas de la Ley de Contrato de Trabajo. Entonces, vamos a trabajar con más información para que esos trabajadores rurales sepan que su opción es aceptar el trabajo registrado que seguramente le ofrecen aquellos empleadores de la actividad rural. Con respecto a los jóvenes de dieciséis años creemos que tienen que estar en la escuela, estamos convencidos de que esta Argentina que estamos construyendo entre todos, en realidad, apunta a que los adultos trabajen y los jóvenes jueguen o vayan a la escuela. Nosotros estamos convencidos de que esta Argentina que estamos construyendo entre todos apunta a que los adultos trabajen y los jóvenes jueguen o vayan a la escuela. No me parece imprescindible que a los 16 años estén trabajando. Yo comprendo que en algunas realidades locales o algunas culturas todavía puedan tener esa idea de que pueden empezar a trabajar. Eso pasaba hace muchísimos años. Recuerdo siempre que el ex presidente Lula contaba en sus primeros tiempos que a los 13 años había empezado a trabajar hasta que se dio cuenta de que estaba dando una imagen y transmitiendo la idea de que uno podía trabajar a los 13 años y después ser presidente de la Nación y abandonó ese comentario porque hoy no es cierto hoy. Era cierto antes pero no es cierto hoy que un niño que a los 16 años no recibe los estímulos propios de los estudios, de la contención familiar y de la libertad para jugar, llegue después en las mismas condiciones para acceder a un trabajo de aquel otro que estudió, que se perfeccionó y que accedió a competencias y calificaciones mejores, porque eso hace un diferencial a la hora de acceder a un trabajo. Nosotros, vamos a preferir insistir con que a los 16 años los chicos vayan a la escuela”.
De Angeli: “Estoy totalmente de acuerdo con usted pero hay lugares donde la escuela secundaria no está y los jóvenes van por su voluntad a aprender a manejar y a formarse. Eso es lo que le explico. No es que queremos hacer una doctrina de eso porque yo ya lo hice. Yo también empecé a laburar a los 13 años, no tuve otra escuela que el trabajo, y la verdad es que no quiero que mis hijos hagan eso. Pero hay gente en el medio del campo, las escuelas secundarias están a 30, 40 ò 50 kilómetros, que se encuentran imposibilitados de ir. Entonces, te dice el padre: “Porque no lo lleva y lo ayudan a formar”. Eso es lo que le quería explicar”.
Tomada: “Yo lo entendí y quiero que todos los niños sean como los hijos de De Angeli”.
Gualeguay21

7 septiembre, 2026 12:20 am/
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