Hace ya tiempo que se introdujo al salario como variable de ajuste en una economía que no responde a las señales que se le envían desde el gobierno. Y este ajuste que indicamos se produce cuando la inflación acelera más rápido que las actualizaciones de los haberes de los trabajadores. El gobierno busca contener la espiral inflacionaria ajustando los salarios, limitando sus incrementos a un porcentaje menor que el aumento de los precios. ¿Cuáles son las consecuencias inmediatas de este proceder equivocado?. Que, en algunos casos, con una inflación en 2014 de 39,10% – 40% y una corrección salarial todavía no homologada de un 25%, el trabajador soportará un retroceso de sus haberes reales de hasta un 15%.
En este contexto, incluso los gremialistas apegados al oficialismo (UOM) se preparan para el ingresar en una etapa de conflictividad sindical. Es que estos dirigentes deben responderle a los afiliados y ni siquiera el mejor simpatizante de esta administración puede aceptar este desfasaje. Por otro lado, los sectores de trabajadores más “duros”, como el bancario o el de comercio, cerrando acuerdos del 30% estarían conformes, porque también verán perder poder adquisitivo.
Nuevamente el salario y las jubilaciones perderán en la carrera, como ahora, como antes, como siempre: los precios suben un 39,10%, el gasto público un 42%, la emisión monetaria un 28%, y los salarios entre 20% y 30%. Además, debe tenerse en cuenta que estas actualizaciones vienen a corregir incrementos de precios ya producidos, por lo que toda demora en la negociación va en perjuicio del trabajador.
La “re-distribución del ingreso”, puesta en la mesa de logros del populismo a favor de los asalariados ha llegado a su final. Porque no se puede re-distribuir en forma artificial. La distribución del ingreso no puede depender de la sensibilidad de un funcionario.
Los únicos que ponen en el centro de la escena el problema productivo son los desarrollistas, y es aquí donde radica la diferencia con los demás, la causa del conflicto es un tema de producción, si no se expanden las potencialidades productivas es imposible que el salario se equilibre ni tampoco vencer la inflación. Los ingresos de los trabajadores aumentan solo como contrapartida de incrementos de productividad, pretender otro tipo de incremento es efímero. El aumento de la producción mejora entonces el salario real y también aumenta el margen de ganancia, imprescindible para incrementar la inversión por parte del empresariado.
Así como no pueden fijarse tarifas burocráticamente, ni tampoco precios caprichosamente, en niveles que no tengan en cuenta los costos de producción o prestación de los servicios, tampoco pueden fijarse salarios que estén por debajo de los niveles en los cuales los trabajadores puedan satisfacer todas sus necesidades que implica la vida hoy. El desarrollismo siempre denunció que es imposible encontrar la solución a esta problemática mediante “concertación”, “acuerdos” o “pactos”, la propuesta es estimular la oferta, la producción, la inversión, el crédito, de manera de que dicha solución sea duradera, efectiva, real.
Estos “acuerdos” salariales no resuelven la problemática de fondo. Todo lo contrario, solamente tapan la realidad postergando por un tiempo las justas demandas salariales de la clase trabajadora.
Así como las tarifas políticas y los subsidios resultan en una menor producción y una menor calidad en la prestación de los servicios, los topes salariales atentan contra el desarrollo de una economía como la nuestra en igual medida.
Sinceramiento de salarios y jubilaciones, precios, tarifas y tipo de cambio son el único modo de restablecer el proceso de inversión que movilice las fuerzas productivas adormecidas por la política populista que posterga el desarrollo por todos conocida: subsidios, tarifas políticas, acuerdos con topes salariales, tipo de cambio sucio, mercado oficial y paralelo, jubilaciones rezagadas, gasto público descontrolado y emisión.
¿Su resultado?
22 meses de retroceso de la industria con caída del salario real.
Roberto Domingo, Director del Centro de Estudios Nacionales, Filial Entre Ríos

7 septiembre, 2026 12:20 am/
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