De acuerdo a lo investigado, en abril del 2013, ya tres años atrás, el Gobierno provincial dispuso destinar a Gualeguay el equipo de tomógrafo que por ese entonces estaba en el hospital San Martín.
Dicho equipo llegó a Gualeguay con 10 años de antigüedad, con una lámpara con 65 mil disparos consumidos de los 100 o 200 mil de vida útil, y con otra de repuesto.
Una vez recibido el equipo, la Cooperadora se hizo cargo de ponerlo en condiciones dejándolo 0 kilómetro, mientras que el gobierno realizó las obras de infraestructura edilicia y de energía para alojarlo.
Terminada y aprobada la obra, y acondicionado y conectado el equipamiento, se realizó una prueba técnica donde se corroboró el excelente funcionamiento del mismo.
A partir de ese momento, la prestación del servicio quedó supeditada al solo nombramiento del cargo de responsable de dicha área de diagnóstico, siendo que varios técnicos locales calificaban para el mismo.
Desde aquel momento ya pasaron los años 2014 y 2015 y el equipo se fue deteriorando por el solo abandono del mismo, mientras que toda la demanda que surgía en el hospital fue y es derivada al único prestador local o, cuando este no funciona, a prestadores de Victoria o Concepción del Uruguay.
Según fuentes administrativas, hoy se gastan en la contratación de este servicio un mínimo de 100 mil pesos mensuales, de los cuales, por otro canal, reingresan por obra social o aportes informales de los pacientes un promedio que no supera el 35 por ciento.
De este modo, se puede decir que el hecho de que el hospital cuente con el tomógrafo y, por h o por b, este no se haya puesto en funcionamiento, le ha costado aproximadamente, a valores actuales, unos dos millones de pesos en servicios externos.
Este dinero, fácilmente podría haber sido utilizado para paliar cualquiera de las tantas necesidades que hoy sufre nuestro hospital, mejorando así su tan devaluado servicio de salud.
¿Porque no se puso en marcha?
Esta pregunta deben responderla tanto la autoridad política del hospital como el concierto de intereses creados involucrados en esto.
Mientras tanto, cada día que pasa los gualeyos tenemos 2 mil pesos menos que podrían servir para cualquiera de los insumos que hoy faltan, o para pagar la mitad de las guardias de pediatría que hoy no tenemos.
Norman Robson para Gualeguay21


















