En diálogo con Gualeguay21, vecinos de ese sector excluido manifestaron su indignación por haber quedado afuera de esa defensa y por sufrir un mayor impacto de la creciente.
En este sentido, los vecinos afectados se quejaron de que ya tenían el agua en la puerta, algo que nunca habían sufrido anteriormente, por lo menos en los últimos 30 años, a la vez que lamentaron que toda la preocupación sea por aquellos vecinos ahora protegidos mientras que a nadie parece importarle el destino de aquellos que quedaron afuera del terraplén.
Por otro lado, más allá de esta coyuntura ya irremediable, los vecinos bregaron porque, una vez retirada la creciente, se den soluciones concretas, sustentables y que los incluyan.
En este sentido, los vecinos recordaron que promediando la semana pasada, el propio Intendente Federico Bogdan, en una reunión mantenida con vecinos de ambos lados del terraplén, les prometió que cuando se valla el agua va a terminar el terraplén por donde realmente tiene que ir.
Cabe destacar que, en este sector excluido, las familias Ojeda, Montero, Pavón, Riquel, y Jara, entre otras, llevan décadas viviendo en viviendas edificadas sobre terrenos propios y con escrituras.
Entre estos vecinos se encuentran los hermanos Juan y Pablo Pavón, ambos discapacitados, quienes nacieron y se criaron en el lugar y ya cada uno ha formado su propia familia.
Gualeguay21


















