De este modo, alrededor de las 17:30 horas, algo más de una docena de familias de dicho barrio se encontraron frente al CIC para cortar la Av. Illia con cubiertas y fuego exigiendo la presencia del Intendente Federico Bogdan.
Según manifestaron los propios vecinos a los medios presentes, la situación en el barrio ya es intolerable, ya que, aparte de las viviendas que no están terminadas y de otras que aún siguen sin luz, los días de lluvia, y los posteriores, quedan totalmente aislados.
Diferentes vecinas explicaron que muchas familias con chicos discapacitados se les llueve adentro y sufren los estragos de la humedad, mientras que cuando están aislados no pueden salir ni a la escuela ni al hospital ni nadie puede entrar al barrio.
Por otro lado, la falta de iluminación nocturna representa un gran riesgo para todos los vecinos, quienes ya han sufrido robos y temen por la integridad de sus hijos, especialmente si tienen que ir hasta algún almacén a buscar provisiones.
En general, las vecinas coincidieron en destacar la ausencia del Intendente Bogdan y su gente cumpliendo lo prometido a partir de la renuncia de Rubattino, a la vez que entendieron que la Municipalidad, según habría manifestado el propio Bogdan a Radio Gualeguay, ya disponía del dinero para hacer todo lo necesario.
Del mismo modo, varias vecinas consideraron que son víctimas de la situación por haber sido beneficiarias de las casas por desición de la ex Secretaria de Desarrollo Social y Presidenta del Consorcio de Gestión que recibió el dinero y nunca terminó el barrio.
Al rato de iniciado el reclamo, llegaron hasta el corte el Viceintendente Mauricio Balbuena, y los Secretarios de Desarrollo Humano, Eduardo Della Giustina, y de Obras Públicas, Guillermo Antola.
En diálogo con las vecinas, los funcionarios explicaron que están haciendo todo lo posible para satisfacer las necesidades de los vecinos, a la vez que aclararon que el dinero para cumplir con lo necesario está acordado pero aún no está a disposición de la comuna.
Más allá del legítimo reclamo de las vecinas y de la ausencia del gobierno local con soluciones, el diálogo entre unos y otros derivó reiteradas veces en estériles discusiones políticas vinculadas más al nefasto legado de Rubattino y al incumplimiento de Bogdan que a la búsqueda de soluciones concretas.
Por último, cabe destacar que, por lo menos, un 75 por ciento del barrio no estuvo presente, pero eso no quiere decir que no estén sufriendo esta cruel situación de abandono.
Tal como sostienen los vecinos, para mandar las máquinas a que acomoden las calles o a la gente de Energía para que acomode las luces no necesitan la plata de la Nación, solo la voluntad política de hacerlo.
Gualeguay21


















