Las causas sobre el atraso en los pagos al IOSPER, con Pablo Figueroa como primer imputado, y sobre un motor náutico comprado y desaparecido, con Mariano Dunat como principal responsable, han mostrado avances en la fiscalía a cargo del Dr. Ignacio Telenta.
Figueroa deslindó responsabilidades
En la causa sobre los aportes al IOSPER, el ex Secretario de Hacienda, el Cdor. Pablo Figueroa, declaró ante la Justicia que obró según las estrictas instrucciones del Presidente Municipal en aquel momento, el varias veces procesado y ya enjuiciado Luis Alberto Erro.
Cabe recordar que, en esta causa, Figueroa se encuentra imputado por incumplimiento de los deberes de funcionario público por no haber cumplido en tiempo y forma con el pago de los aportes a la obra social del Estado.
De acuerdo a lo que se pudo saber, el ex funcionario, y amigo personal de Erro, invocó no tener responsabilidad alguna en ello porque actuó por instrucción del ex intendente.
Igualmente, para justificar la medida, alegó que la prioridad fue, en aquel momento, pagar los sueldos municipales, aunque trascendió que, de acuerdo a los estados financieros del momento, habría habido dinero más que suficiente para afrontar tanto el compromiso salarial como el de las cargas sociales.
Sería por esto que el imputado habría solicitado la realización de una pericia contable, la cual no cambiaría mayormente la situación pero sí permitirá dilatar los tiempos del proceso en su contra.
Por último, más allá de este último recurso, por las declaraciones de Figueroa, es muy probable que el ex intendente Erro sea imputado en la misma causa.
Aún buscan el motor de lancha
En el otoño 2015, en el marco de un proyecto de bioturismo que nadie conoció, Mariano Dunat ordenó, como Secretario de Turismo, comprar un motor de lancha del cual nunca se supo a donde terminó.
Según los relatos, en mayo del año pasado la firma Náutica Cook, de Concepción del Uruguay, le vendió a la Municipalidad de Gualeguay un motor Mercury de 115 caballos fourstrokes por 163.500 pesos.
Dicha compra fue ordenada por el propio Dunat y autorizada por el responsable de Compras en ese momento, Jorge Pipi Etcheverry, pero, según el astillero, quien retiró el motor, con autorización de la Municipalidad, fue Javier González Lucardi, un referente de Paola Rubattino vinculado a la Cooperativa de Pescadores de Puerto Ruiz.
En contradicción con esto, los sospechados aseguraron que la pieza fue traída a Gualeguay por un chofer de Turismo al galpón de la Guardia Urbana, y para avalar esta versión aportaron el testimonio de varios trabajadores de esa área en aquel entonces.
Más allá de esto, lo cierto es que, desde aquel entonces, el valioso motor náutico desapareció y Dunat, responsable del mismo, nunca denunció su desaparición.
Aunque no se sabe qué se hizo del motor, ni para que casco sería, ni cómo sería utilizado en el desconocido proyecto turístico, sí se sabe que habría testimonios de que González Lucardi se jactó repetidas veces de tenerlo en su poder.
Por último, se pudo saber que desde la fiscalía se sigue investigando el caso a fin de poder determinar el destino final del motor y de los responsables de su desaparición.
Gualeguay21


















