No hay vacío legal y la ley es muy clara, lo que tenemos que hacer es actuar rápidamente. Hay que garantizar que no suceda lo que sucedió en 2015, durante la gestión anterior. Tenemos que tener información fehaciente, y luego de resuelta esa instancia ver si deriva en implicancias legales. Nosotros lo llamamos siniestro, accidente o evento porque todavía no tenemos certezas si efectivamente fue un derrame, qué tiempo de derrame, qué tipo de efluentes y dónde. Esto lo sabremos con el informe técnico de nuestros equipos. Por eso, debemos verificar lo que sucedió.
Asumimos que en una actividad de este tenor, con los antecedentes y las implicancias que tiene, no podemos tomar riesgos y debemos estar en el lugar. El Gobierno Nacional está preocupado y ocupándose. Además, estamos revisando otro aspecto, que es el protocolo y el procedimiento entre que se da el evento y se informa. Esto tiene que ser analizado porque hay temas técnicos, administrativos y legales con nuestra competencia vigente.
Hay una sensibilidad de la sociedad con respecto a este tema, que entendemos y respaldamos: este tipo de situaciones no siempre tuvo el control que debería haber tenido. Por eso, estamos haciéndonos presentes en Veladero, de manera tal de no dejar ningún margen de especulación.
En amistad y bendición.
Rabino Sergio Bergman


















