A nosotros realmente nos interesan sus propuestas, desde el atril suenan todas maravillosamente buenas, ya que todas están dentro del marco de cambio por el cual todos nosotros reclamamos desesperados desde hace mucho tiempo.
Pero nosotros, hartos algunos y desencantados otros, y todos disconformes, queremos verle la pata a la sota, queremos ver materializarse esos bonitos discursos en personas y proyectos, de forma de que no vuelva a ocurrir lo del 2011, cuando debimos optar por lo malo conocido por sobre lo más malo conocido.
Estamos cansados de optar por lo menos peor, queremos, de una vez por todas, poder elegir lo mejor. Creemos que lo merecemos.
El tema es que, ahora, en pocos meses, tenemos una nueva oportunidad de poder cambiar, pero vemos, preocupados, que ya todo pinta ser más de lo mismo.
Vemos que el Gobierno, cada vez más contento y más rico, viene por más, mientras nosotros, cada vez más tristes y más secos, solo vemos que se nos pasará otra oportunidad.
Con mucha angustia vemos que el cambio nuevamente se verá postergado, y nuevamente será por las miserias y mezquindades de quienes deberían darnos una oportunidad. O sea, ustedes.
Nosotros necesitamos, de forma urgente, una oferta renovadora y superadora en serio, necesitamos un grupo de gente en comunión con un proyecto de ciudad, un grupo en serio y un proyecto en serio, todo en un estrecho compromiso con nuestro futuro.
Nosotros no queremos más cháchara. Nosotros no queremos una horda de caciques y vedettes desbordados por sus íntimas pretensiones. Nosotros no queremos que nos seduzcan con grandes bolsillos, exitosas carreras, magnas empresas o meras caras bonitas. Ya pasamos por ahí y miren como nos fue. Esas películas ya las vimos.
Nosotros queremos, necesitamos, un grupo de voluntades y vocaciones con un sentido y un objetivo común y supremo: nuestro desarrollo integral como comunidad. Nosotros queremos, necesitamos, un marco de equilibrio democrático donde se restaure nuestra República, se recuperen nuestro estado de derecho y nuestra soberanía y se nos devuelva la dignidad.
Por todo esto nosotros necesitamos que ustedes nos entiendan, y que entiendan que está en ustedes darnos una propuesta a la altura de nuestras expectativas, ya que no podemos dejar pasar un nuevo tren, hace muchos años que se nos pasan los trenes y la espera en el andén es cada vez más costosa.
Por todo esto, necesitamos que ustedes dejen de lado sus miserias y mezquindades y se pongan al hombro el destino de nuestra sociedad, sino, que Dios y la Patria se lo demanden, y que se lo demanden en serio.
Cordiales saludos de su pueblo.
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Norman Robson para Gualeguay21


















