Mario Andrés Saucedo, alias Negro, de 54 años, ladrillero; Elvio Andrés Saucedo, de 29 años, ladrillero; Matías Alejandro Vega, alias Matute, de 19 años, desocupado, todos domiciliados en Colonia Oficial 12, detrás del Barrio 120 Viviendas, de Santa Elena; y Rocío Marlene Altamirano, de 19 años, desocupada, domiciliada en Barrio Virgen del Rosario de San Nicolás, de Santa Elena, comenzarán a ser juzgados mañana por el crimen de Gisela López, la chica de 19 años que estuvo desaparecida dieciocho días y fue hallada sin vida en un descampado a quinientos metros de su casa.
La chica fue vista con vida por última vez el viernes 22 de abril de 2016, alrededor de las 20-30, en la escuela secundaria de Jóvenes y Adultos a la que concurría. Su cuerpo sin vida fue hallado el martes 10 de mayo de 2016 a la tarde por un joven que recorría a caballo la zona denominada El Bajo, a unos quinientos metros de la vivienda donde residía López.
Los Saucedo y Vega serán juzgados por los delitos de Privación Ilegítima de la libertad calificada por la participación de tres o más personas, y Homicidio calificado por alevosía y en procura de impunidad por otro delito y por ser la víctima una mujer, los victimarios hombres y mediando violencia de género, en concurso real; mientras que a Altamirano se la juzgarán por los delitos de Encubrimiento calificado por la gravedad del delito, en concurso ideal con el de Falso testimonio.
Los hechos
Según la imputación que realizó el fiscal Santiago Alfieri, a los tres hombres se les atribuyó que “el 22 de abril de 2016, pasadas las 22.30, Mario Andrés Saucedo, en la zona conocida como El Bajo sito en Avenida Presidente Perón de Santa Elena, tomó por la fuerza a Gisela Alejandra López, introduciéndola en una zona de campo y monte; donde la retuvo a resguardo de toda ayuda, para agredirla física y sexualmente; posteriormente, Matías Alejandro Vega, Elvio Andrés Saucedo y al menos una persona hasta el momento no identificada, actuando sobre seguro al estar la joven dominada en la zona de monte, se sumaron a la agresión física y sexual de Gisela”.
La acusación añadió que los imputados “tras finalizar el ataque, y para lograr su impunidad, le produjeron a Gisela la muerte por asfixia por compresión de cuello variedad estrangulamiento, mediante un mecanismo mixto con el empleo de un cordón enlazado a través de un ojal realizado en uno de sus extremos, y otro elemento (probablemente una o dos manos); dejando su cuerpo en el predio sito en la Ruta Provincial Nº 48, a 168 metros del acceso al Barrio 120 Viviendas de la ciudad de Santa Elena, lugar donde fue hallada el 10 de mayo de 2016”.
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