Fin de fiesta
El gobierno de Sergio Urribarri metió a la provincia en un festival de emisión de bonos, en concepto de letras del tesoro y títulos de la deuda pública para financiar sus gastos.

Al momento en que se publica esta edición de ANÁLISIS, el Estado entrerriano debe más de 1.880 millones de pesos en concepto de compromisos vencidos por los bonos.
No se habían cancelado emisiones de 2012 cuando ya se estaban tomando nuevas deudas.
La disputa entre los holdouts y el gobierno argentino dejó sin posibilidad de nuevas emisiones a la gestión de Urribarri. Se terminó la plata y ahora hay que pagar una deuda astronómica que tiene como garantía la coparticipación provincial. En ese marco, el déficit fiscal proyectado para 2014 es de 1.100 millones de pesos, con una Caja de Jubilaciones que acarrea un déficit mensual de 100 millones de pesos y un masa salarial que no para de crecer mes a mes debido al ilimitado ingreso de empleados a la órbita del Estado. Esto último ubica el gasto de personal en 1.100 millones de pesos mensuales. El relato de la provincia floreciente muere asfixiado en la contundencia de los números.
Los números de la provincia son preocupantes y reveladores. Tras el paso por la gobernación, Sergio Urribarri deja un estado entrerriano en terapia intensiva, con una deuda astronómicamente aumentada y una práctica que se ha vuelto cíclica: la de cerrar los balances financieros con déficits acumulados mes a mes.
La gestión Urribarri inauguró dos situaciones que empeoran los números: la emisión de letras del tesoro y títulos de la deuda pública y la de cerrar las cuentas con déficit anuales. Hoy, los números a los que tuvo acceso ANÁLISIS permiten mostrar que la provincia debe poco más 1.882 millones de pesos en deuda que no ha cancelado, pese a que la mayor parte de esa cifra ya ha vencido. Mientras a nivel nacional los medios se dedican a hablar del peligro de caer en default con los tenedores de bonos, y el gobierno argentino asegura que tiene voluntad de pago, en la provincia se han dejado caer vencimientos y hoy Entre Ríos está entre las cuerdas, con una deuda enorme, déficit que se acumula mensualmente, cuentas impagas y los fondos de la coparticipación como garantía de los sucesivos incumplimientos.
Los cuadros que muestran las cifras de la economía provincial revelan con científica precisión el estado económico y financiero de la administración pública. Los números son oficiales y desmienten el relato político que intenta mostrar una provincia de obras públicas, incrementos salariales, transformaciones de las que le gusta hablar al gobernador en los medios de comunicación paraoficialistas en el marco de su campaña política a nivel nacional.
En lo que va de este año 2014, el gobierno emitió letras por 510,327 millones de pesos y si bien tiene la posibilidad de emitir otros 720 millones de pesos mediante un decreto del que se proveyó el gobernador para su gestión, mediante el cual se autoriza a seguir emitiendo deuda, esa posibilidad se agotó por el estado de cosas a nivel nacional en relación con los holdouts y el fallo del juez de Nueva York, Thomas Griesa, que deja a la Argentina sumida en una incertidumbre tal que frena cualquier posibilidad de ingreso estatal a los mercados de dinero.
Jorge Riani