En este nivel no quedan secretos por develarse y ya todo estaría dado para que los dos jueguen contra Daniel Scioli, con la victoria parcial del manco que no es de Lepanto en primera instancia pero con la imposición, se supone, de Macri en la definitiva.
Pero en la provincial el escenario es diametralmente diferente.
No solo por el buen posicionamiento del oficialismo, gracias a que Urribarri les durmió el nene a todos, sino porque no prospera un frente que consolide a todo el espectro opositor frente al Frente para la Victoria.
En este escenario, las PASO opositoras tendrían como protagonistas al radical Atilio Benedetti y al ruralista Alfredo De Ágeli detrás de Mauricio Macri, y al massista Adrián Fuertes y al bustista Gustavo Zavallo detrás de Massa.
Si bien existiría la voluntad de todas las partes, UCR, PRO y FR, de conformar un frente opositor consolidado, el famoso Pacto de Gualeguaychú lo impediría, por las restricciones impuestas desde el macrismo para con el massismo.
De no mediar un acto de grandeza desde Buenos Aires que habilite a Benedetti y De Ángeli a cerrar filas con Fuertes o Zavallo, esas fuerzas estarían condenadas a ser segundas con tranquilidad.
Según se sabe, se estarían dando estas gestiones, pero su pronóstico es aún incierto.
Ahora bien, por los pagos de nuestra ciudad, las cosas son un poco más complejas, especialmente debido a los personalismos del radical Julián Rubio y del híbrido Federico Bogdan, ambos con grandes pretensiones de ser intendentes.
El primero de estos, presidente de la UCR local, ex concejal y actual diputado, practicó una política partidaria ligeramente absolutista que, si bien se quedó también con la presidencia del Comité Ciudad, dividió profundamente al partido alejando la facción alineada con el ex senador Hugo Lesca y el ex intendente radical ahora PRO Héctor Negro Jaime.
En este contexto, según se desprende de confidencias deslizadas desde el interior de la departamental radical, la rígida y arbitraria conducción de Rubio y su entorno les habría costado una sensible pérdida de referentes, bien aprovechada por el sector de Lesca-Jaime, el cuál, con el imprevisible Bogdan a la cabeza, ya cerraron un acuerdo con el PRO local.
Según lo que estos mentideros internos del radicalismo aseguran, ante este panorama, Rubio habría consultado en Paraná, con Benedetti y compañía, la posibilidad de bajarse y repetir como diputado, algo que fue rotunda y contundentemente rechazado.
De ser esto cierto, Rubio, sin acuerdo con el PRO, vería frustradas sus posibilidades de ser intendente y, lo que es peor, ni siquiera superaría la instancia de las PASO, dejándolo al borde de una frustrante campaña por el 2015.
Por el lado del PRO local, en las inocentes manos de los 7 Magníficos, grupo de históricos que no han sabido aprovechar la gran tracción que significa a nivel local y departamental la candidatura de De Ángeli, el partido macrista aún no logra plantarse de cara a las casi inminentes elecciones 2015.
Tal es así que, de su seno, no han podido sacar un referente genuino digno de liderar la campaña, y solo avanzó gracias al aporte del Negro Jaime.
Es un secreto a voces que, a partir del Pacto de Gualeguaychú, el PRO aporta la tracción y la caja del macrismo y la UCR el caudal político del centenario partido para afrontar la elección, o sea, candidatos y proyectos.
De ahí la debilidad local de esta propuesta conjunta.
Por último, cierra la grilla de propuestas electoralistas, si es que así se las puede llamar, Unión Popular, la rama entrerriana del Frente Renovador de Sergio Massa, la cual no se encuentra ni mejor ni peor que sus compañeros opositores.
Con Gustavo Vico y Mauricio Balbuena ya precandidateados para intendente desde hace un largo tiempo, quienes deberían nuclear la demanda peronista desencantada o espantada del kirchnerismo, tampoco han logrado consolidar una propuesta electoral seria.
Del mismo modo, la actual vice, Mariela Tassistro, eterna mujer indefinida, se había acoplado a su ex jefe político y también impredecible ex intendente de Gualeguaychú, Emilio Martínez Garbino, en una propuesta provincial massista para competir con Fuertes y Zaballo.
Pero pasa el tiempo y dicha propuesta no arranca, y se duda de que alguna vez lo haga, algo que dejaría sin chicha ni limonada a la vice mirándola de afuera, salvo que pueda calzar en alguna de las propuestas locales o en una hipotética oposición provincial consolidada.
Completando este sector, no son pocos los que se preguntan que es de la vida del ex-multi-intendente José Salím Jodor, y se su incondicional referente y actual concejal, Rosana Reynoso.
Según los chismes que se escuchan dentro del jodorismo, la edil, de gran protagonismo opositor desde su banca, lamentablemente estaría condicionada a lo que decida su jefe político, quién primero coqueteó con Fuertes, luego con Erro, después con Zaballo, después con… y sigue.
Definitivamente, cerrar la provincia en una propuesta electoral conjunta del PRO, la UCR y UP/FR, es muy dificultosa, pero cerrar Gualeguay en el mismo sentido, con este marco de internas y personajes, es una tarea faraónica.
Pero más allá de ello, un grupo de dirigentes, el llamado Grupo de los 8, se encuentra abocado a consolidar una propuesta que pueda plantársele al mejor candidato del oficialismo y le dispute, aunque sea dignamente, la intendencia de Gualeguay al mejor del FPV.
A tres meses de las PASO, quedan muchas cosas por definir, pero se golpee donde se golpee, hasta ahora, todo suena a hueco.
Norman Robson para Gualeguay21

9 febrero, 2026 5:15 am/
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