Días pasados, como precaución, los vecinos de la Villa movilizaron sus vehículos hacia tierra firme continental, en los altos de un complejo turístico cercano a la autovía.
La razón de este operativo es que el nivel del agua se encuentra al límite, y cualquier lluvia aguas arriba del río Paraná, o bien una sudestada en el Río de la Plata, cortarían el camino de acceso a la Villa y comprometería el sistema de diques que defienden la zona baja de la ciudad.
Cabe recordar que, desde diciembre pasado, los vecinos de Paranacito conviven con el agua a las rodillas en su área comercial y en toda su zona costera, fuera de los diques, o defensas, como también se les llama.
Esta situación, si bien no reviste un alto impacto social en términos de evacuaciones, ya que están acostumbrados a autoevacuarse, si reviste un impacto altamente negativo en su economía, sostenida principalmente por el turismo y las economías regionales.
En este sentido, la comunidad de la Villa viene soportando ya dos meses de inactividad económica, comprometiendo, en muchos casos, la supervivencia de muchas unidades actividades.
Por lo tanto, con un mes más de agua en el mejor de sus escenarios, si no se dan sudestadas ni lluvias, la actividad económica deberá permanecer parada, por lo menos, dos meses más, ya que luego del retiro de las agua hay un tiempo lógico de reinicio.
Esta situación de constante incertidumbre y ansiedad se ve agravada la constante disminución de las reservas de cada afectado, afectadas también por la inflación, lo que lleva a la comunidad al borde del colapso social y económico.
Según las manifestaciones de los vecinos de Paranacito, aparte de rezar, muchos confían en que el Estado, a través de sus gobiernos, estará presente asistiendo la emergencia, de forma de que la Villa sobreviva a este nuevo embate de la naturaleza.
Gualeguay21

2 septiembre, 2026 12:55 am/
La empresa comunicó ayer que presentó ante las autoridades provinciales y municipales en la Mesa de...

















