Siendo rifar someter algo al resultado de la suerte o la casualidad, y agregando a esto la inoperancia y la corrupción, el estado municipal local ya ha rifado bienes públicos con desafortunadas consecuencias para la ciudad. El balneario, el parador y la vieja estación, primero, y ahora va por más. En este 2026 piensa rifar el casino de la Costanera y los galpones de Puerto Ruíz, sin descartar que vuelva a rifar alguno de los anteriores, o descubra algún otro bien de los tantos abandonados.
La responsabilidad con que dispone de los bienes públicos es fundamental en cualquier gobierno, así como lo es si disposición en pos de desarrollo de la ciudad. Pero nada de esto es así. Lo ocurrido con cada uno de los tres bienes ya dispuestos habla por si solo. Uno abandonado en manos de un club, el otro desaprovechado como servicio turístico, y el otro entregado por mucha menos plata para seguir siendo lo mismo.
Como es imposible sumar patrimonios a un proyecto de ciudad cuando no lo hay, es mejor que, si no puede hacerlo bien, que los dejen quietos hasta una nueva gestión, pues si continúan estos alevosos desaciertos, el perjuicio para Gualeguay no tendrá antecedentes.
Norman Robson para Gualeguay21


















