Un feudo era, o es, un territorio concedido por un monarca a algún vasallo a cambio de su lealtad. Se trataba de un castillo y tierras de cultivo trabajadas por siervos. Así fue en la Edad Media, y así parece ser hoy en algunas reparticiones públicas, como educación, seguridad o salud al servicio de la Corona. Territorios cedidos a vasallos en gratitud por su lealtad, y voto. Tal es así que el feudalismo entrerriano actual se cargó, la semana pasada, una nueva víctima: el Dr. Osman.
Así de simple, así de fácil. A sus 58 años, con 32 de médico y 25 en la Terapia del Hospital San Antonio, el Dr. Marcelo Osman era, desde ese lugar, un valioso servidor público de la ciudad. Pero le dijeron “chau”, y que se presente a trabajar en Clínica Médica para hacer consultorios. No lo querían más en la Secretaría Técnica, lugar desde donde acompañó al Dr. Mauricio Besinski desde su asunción como director, pero ejerciendo su cargo con autoridad y responsabilidad, no obedeciendo. Entonces lo trasladaron a un lugar donde no moleste, lo cual significa una verdadera perdida para nuestro servicio de salud pública. Sin dudas había molestado mucho.
Un profesional que fue parte de aquel inicio de la Terapia junto a Mariano Carboni Bisso, con un dilatado servicio en la salud pública local, y siempre presente en el rumbo del hospital, hoy, repentinamente, dejó de servir. Así son los feudos modernos, en manos totalitarias solo interesadas en el poder adquirido y no en usar este en beneficio de la ciudadanía.
En sus redes, el médico lamentó que sus 25 años brindados al Hospital solo sirvan “para que por una decisión de alguien que se le canta me tire a un costado”.
Norman Robson para Gualeguay21


















