Desde junio de 2021, algo cambió en el Distrito 7, Entre Ríos, de la Sociedad Rural Argentina, y no fue solo la actitud, sino que fue la conversión de esa actitud en contundente acción. En cinco años, las nuevas gestiones reconstruyeron la representación territorial de la entidad, a partir de una presencia efectiva defendiendo al productor y promoviendo el desarrollo concreto de la actividad. Adoptó un papel ejecutivo en cada mesa, en cada reunión, en cada rincón de la provincia e, incluso, fuera de ella y en el exterior. Se volvió un protagonista estelar en la política agropecuaria regional.
De ese modo, asumió la legítima representación de sus productores asociados, y su fuerza de gestión comenzó a incidir en la agenda provincial, con resultados concretos. Su sello viene siendo desde entonces no solo la legitimidad electoral, sino, también, una amplia presencia territorial, una férrea defensa gremial, el desarrollo de conocimiento técnico, y su capacidad de gestión interinstitucional.
Su participación relevante en la Mesa de Enlace provincial, en Palermo, en Corufa, en viajes institucionales al exterior, en gestiones por seguridad, sanidad, y política fiscal, dan fe de todo ello.
Tan revolucionarias han sido sus gestiones que los asociados las han ratificado en tres elecciones sucesivas, superando en todas la
mitad del padrón activo. Según ellos dicen, se trata de la respuesta a un concepto: “Federalizar no es trasladar una reunión, es hacer que los problemas de cada zona tengan
representación, responsables y seguimiento”.
En síntesis, el campo, asociado o no a esta entidad, celebra su activa presencia, la cual, indiscutiblemente, beneficia a todos.
Norman Robson para Gualeguay21


















