Más allá de que merezca una respuesta o no tan desafortunados comentarios de alguien que debería atenerse a cumplir con sus responsabilidades, y dedicarse al discurso político una vez que éstas estén harto concretadas, me atrevo a bosquejar una respuesta.
Estimada funcionaria,
Me dirijo a Ud. a los efectos de compartir un análisis sobre su presentación pública de hoy por la mañana a través del éter de nuestra Radio Gualeguay.
A lo largo del reportaje emitido, entre sus muchas consideraciones sobre diferentes personas o personajes del quehacer local, se refirió solapadamente a mi persona como un seudoperiodista al servicio de la política.
Ante todo me veo en la obligación de hacerle saber que sus compulsivas consideraciones sobre terceros desnudan su exacerbado rencor contra quienes no comulgamos con su pensar y proceder, al tiempo que me hacen agradecerle a Dios que solo tenga a mano un micrófono.
En otras épocas era peor.
También debo remarcarle que para hablar de los demás, antes deberíamos ver como estamos en casa, ya que su gestión cosmética, pintando aquí o allá, olvida las necesidades reales de los postergados gualeyos que sobreviven en nuestra periferia y están excluidos de su proyecto político.
Claro, tal vez ellos también estén condenados por pensar distinto.
Aunque también, debo reconocer, es cierto que su gestión no disfruta de los recursos que otras reciben para los negocios de eventos, hoy tan de moda, y tal vez no puede cumplir con esas acciones tan básicas.
Ahora bien, respecto de la calificación vertida sobre mi persona, y a los efectos de clarificar un poco, procedí a traducir lo que capaz Ud. quiso decir, lo cual me lleva a sospechar que se referiría a un supuesto o falso periodista que trabaja para la política.
Si es acertada mi sospecha, lo que dice Ud. es absolutamente cierto, ya que no soy periodista, sino que solo soy alguien que decidió hacer público todo lo que ve y lo que piensa, hecho que a Ud. afortunadamente irrita, y también es absolutamente cierto que trabajo para la política, ese ámbito que rige el ordenamiento y la convivencia de una comunidad.
Si señora, eso es política.
Y definitivamente estoy muy orgulloso de ello, porque así lo está reconociendo la comunidad, prueba de ello es su extremista reacción y el protagonismo que sus dichos me confieren.
Ahora bien, y sin pecar por pernicioso, creo que su intención puede haber sido descalificar mi persona y deslegitimar lo que hago, atribuyéndome vínculos económicos con sectores políticos antipáticos a sus intereses.
Afortunadamente, lo que yo expongo a través de mi medio lo comprueba el pueblo en su vida diaria, así como comprueba el abandono social, la falta de empleo, la falta de viviendas y el exceso de sospechas de corrupción.
Así como comprobó, y juzgó, su proceder al intervenir de campaña política en los distritos con dinero de los vecinos de Gualeguay.
El pueblo ya no es ignorante.
El pueblo ya sabe la procesión de causas penales que comprometen a la gestión, como también sabe de aquellas que se archivan impunemente.
O sea, si esa fue su intensión, ésta se frustró por la sola trascendencia de la seriedad que caracteriza a mis informaciones.
Por otro lado, ya que se molestó en recordar aquella abierta y descarada malversación de fondos, cabe que le recuerde también que mi denuncia fue recibida y desechada por la fiscalía local, bajo la responsabilidad de su esposo, el Dr. Dardo Tortul, algo que se sugiere como incompatible y no ayuda mucho a promover la confianza en los poderes.
Ahora bien, volviendo a la definición vertida por Ud., ésta me hizo pensar, también, en la cantidad de seudofuncionarios al servicio de la política que hoy hay en esa gestión.
Y pensé en funcionarios trabajando para el interés mezquino de ellos mismos y de algunos políticos en lugar de trabajar para los intereses de su comunidad, traicionando abiertamente el mandato popular.
Y pensé, estimada funcionaria, que sería muy beneficioso para la comunidad que estos se desprendieran un poquito de sus ambiciones de hacer carrera como parásitos del sistema y se ocuparan más de las funciones para las cuales fueron designados.
En su caso particular, por ejemplo, en lugar del discurso peyorativo hacia quienes piensan distinto, le recomiendo ponerse a trabajar por el desarrollo social de nuestra ciudad, tratando, aunque sea, de hacer un esfuerzo por asemejarse a quienes la precedieron en el cargo, como Tassistro, Reynoso y Della Giustina, por mencionar algunos.
Por último, y con todo el respeto que me merecen su persona y sus aspiraciones a ser la futura intendenta, y en honor de la sana política, no de la nueva, ponga manos a la obra que una ciudad mejor es posible, ya tendrá tiempo para lo otro.
Cordialmente, el seudoperiodista.
Norman Robson para Gualeguay21

16 septiembre, 2026 12:09 pm/
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