.
A la hora de abordar el tema de las adicciones, se haga lo que se haga, vemos que venimos perdiendo por goleada. Es lógico que así sea, mientras los gobiernos se concentran en la lucha contra el narcotráfico, que es la oferta, y no en el consumo, éste, que es la demanda, siempre sobrevive. Así lo manda el mercado. Por más ofertas que se eliminen, la demanda siempre abrirá otras. Como contraposición, el encuentro en el auditorio municipal mostró que hay otro camino. Sin dudas, es por ahí.
La cita fue el pasado lunes en el Auditorio Municipal “Mario Alarcón Muñíz” en el marco del programa provincial “Red de Abordaje de Problemáticas de Consumo de Entre Ríos”, de la Dirección General de Salud Mental del Ministerio de Salud de Entre Ríos. Fue su primer encuentro presencial, y oficiaron de anfitriones su coordinador Maximiliano Smith, y la Lic. Natalia Matorra, directora municipal de Prevención de Adicciones.
Si bien fue en el marco de una propuesta del gobierno provincial, la iniciativa, sea pública o privada, surge de los propios territorios, con muchos menos recursos que las fuerzas de seguridad o las justicias. Y así lo demostró la convocatoria: Actores públicos y privados de toda la provincia con el objetivo de fortalecer su trabajo y lograr una mejor atención a las personas afectadas por estos flagelos.
La experiencia
Al ser un tema de interés editorial, presencié todo el encuentro. “Gente frustrada”, pensaba cuando iba a la cita, pero, al llegar, me encontré con equipos de toda la provincia, algunos que habían venido de hasta 300 kilómetros, y no pocos que se lo habían pagado ellos mismos. Descubrí así que se trataba de gente comprometida, ávida de compartir su realidad y enriquecerse con la del otro.
Realmente era un marco extraordinario. Un centenar de voluntades con un compromiso común. Grandes remadores detrás del mismo objetivo. Eso es realmente extraordinario. Agentes públicos y privados no solo realmente interesados en el problema de los consumos, sino, haciendo algo para resolverlo, cada uno desde su lugar y con lo que puede.
Durante más de tres horas, cada grupo compartió su propia experiencia con los otros y se enriqueció con las de los demás. Lo siguiente es algo de lo que quedó:
•Si bien la prevención puede ser clave en todo esto, solo lo es para que el enemigo no se siga nutriendo, y no siga creciendo. El universo presente es demasiado grande para enfrentarlo solo con prevención.
•Un funcionario provincial tiró la primera clave: “la falta de presupuesto tal vez nos sirva para trabajar mejor”, dijo, y, sin dudas, los desafíos tal vez se superen mejor así. Esa clave podría ser el trabajo mancomunado, comprometido, estrechando vínculos y capitalizando otras experiencias.
•Alguien contó sobre su territorialidad, y esa podría ser otra clave. Aunque el territorio sea extenso, no alcanza con llegar hasta los centros de salud, están a mitad de camino del problema. Hay que llegar hasta el hogar y la esquina, donde nace el problema.
•Aunque poco se escuchó de datos, de información, sobre la génesis del problema, allí puede estar otra clave. Los porqués de que los menores ingresen a la droga a los 8 y 9 años, y de inmediato se alisten en el delito.
•Con territorialidad e información, otra clave podría ser la penetración social, hasta el mismo seno familiar. Un Estado Presente en la cocina misma del problema. Con contención, con soluciones, a la americana: con poder de policía, porqué no.
•Sin lugar a dudas, como bien dijeron, otra clave es una ley que facilite las soluciones, que brinde herramientas de gestión. No solo la Ley de Salud, sino también una Ley de Trabajadores Sociales. Ese sería el ejército en la lucha contra estos flagelos.
•La masividad es otra clave. Nadie, ningún actor público o privado puede quedar fuera de esta organización civil.
•Y la última clave, tal vez la más importante por ser la más ausente, es la comunicación. Poco es posible sin ella, nada es sustentable sin ella. Escuché quejas de falta de acompañamiento, de mala interpretación, de estigmatizaciones, y hasta de “volar la barra” entre salud y salud mental. Todo eso es consciencia social, y no se construye así nomas.
Conclusiones
Todas las claves planteadas son válidas, muchas indispensables, y, más que nada, exigen mucho trabajo, sacrificio, esfuerzo, y todo esto por dos si no hay presupuesto, pero “la red” ya tiene lo más importante: voluntad y compromiso. El desafío es grande, es conquistar a la sociedad para contagiarle el interés común, adoptando el mismo compromiso. No es fácil, pero tampoco es tan difícil.
Ahora bien, a la hora de ponderar los números, la frustración, sin dudas, deprime, debilita. Medir las altas de a una o dos contra una pandemia social amparada por el mismo sistema atenta contra las espectativas, pero el secreto es articular todas estas claves en el marco de una estrategia, el camino. El enemigo no está preparado, ni capacitado, para defenderse de algo así.
A todos los participantes, gracias por remarla, y, por favor, no le aflojen, es por ahí.
Norman Robson para Gualeguay21


















