El discurso de un carnaval inclusivo, envuelto en los isotipos “Para Todos” y Entre Todos”, se va diluyendo dejando expuesto la esencia exclusiva del pensamiento del Ejecutivo Municipal.
Precio para todos
El anuncio de que en las noches de febrero el ingreso al predio del carnaval se incrementaría a 50 pesos provocó que la comunidad local se volcara, en la medida de sus posibilidades, durante las noches de enero.
El último sábado, a pesar de ser 4 de mes, se demostró esta realidad a pesar del tardío anuncio oficial de dar marcha atrás con el aumento adelantado.
La tibia afluencia de público fue muy evidente en todos los sectores, desde las tribunas extremas hasta la zona de show y la terraza de Estación X.
Todo esto, sumado a la poca afluencia turística y a las prioridades de la canasta escolar en la familia gualeya hacen prever un febrero de noches flacas.
Opulencia para Todos
Esta situación contrasta con la que se vive en el interior del corralito Vip que posee el gobierno local en la terraza de Estación X para todas las noches de carnavales.
En este exclusivo reducto, funcionarios, socios y allegados al entorno del intendente local, sábado a sábado, consumen en opulencia a la vista de todo el público, proyectando una imagen no precisamente inclusiva.
Consumo para Todos
Otro de los aspectos críticos de esta organización, y que coarta la posibilidad de los gualeyos a asistir al carnaval, es la inapropiada política de precios aplicada a productos de venta exclusiva dentro del corsódromo.
En este sentido, la cerveza y la espuma, productos de mucho consumo, fueron licitados en exclusividad y su valor de venta al público triplica el costo.
Información para Todos
Por último, como un revival macartista o un recuerdo setentista, la organización insiste en su capricho de reducir a un gueto al periodismo local.
No contento con las compulsivas medidas implementadas a partir de la segunda noche del carnaval, sobre las cuales ya les consta su inútil arbitrariedad, la última noche dieron un paso más e impartieron instrucciones precisas de que ningún periodista traspasara los accesos a la zona de tribunas y escenario.
Así lo expresó tácitamente el Sr. Vilches cuando periodistas quisieron acceder a ese sector, medida que fue confirmada por otros elementos de seguridad privada dispuestos en los otros ingresos, quienes agregaron que la orden ponía énfasis en las chaquetillas de prensa.
Tristes conclusiones
Si bien estas son solo algunas de las tristes implicancias que afectan a nuestra tan cara fiesta popular, y su proyección a futuro, siempre salvan el espectáculo el espíritu de las comparsas y su gente, quienes con pasión y cariño hacen que nuestro carnaval sobreviva.
Definitivamente, este es un carnaval para todos, para todos ellos.
Norman Robson para Gualeguay21

















