Oficial Inspector Isaurralde Johana junto al Sargento 1º Capurro Juan, que se encontraban de recorrida “operativo prevencional” a caballo por zona de Escuela Nº 7, se encuentran con un grupo de masculinos y una femenina entre ellos, los cuales al ver al personal policial arrojan un elemento sobre la cuneta. Al percatarse de dicha maniobra los suspicaces funcionarios, proceden a la identificación de los mismos, además de tratar de dar con el elemento que intentaban esconder y las razones por lo que lo hacían.
Ante dicha situación fueron apoyados en la tarea por personal del móvil J. P. Nº 1066 a cargo del propio jefe de dicha comisaría, Oficial Principal Galarza Marcelo, Chofer Agente Barreto Natán, el cual también se encontraba de recorrida por la jurisdicción. En el lugar se procedía al acto identificatorio y se trataba de hallar el elemento descartado momentos antes por este grupo, cuando llega un vecino a caballo y los pone en conocimiento que el grupo de personas que estaban identificando, minutos antes habían ingresado a una finca de la zona la cual se encuentra actualmente sin moradores y que además habían prendido fuego el interior de la vivienda. Habiendo tomado conocimiento en forma inmediata se constituye personal policial en la propiedad siniestrada, constatando efectivamente los dichos de este colaborador vecino, en el lugar son los funcionarios policiales que se encargaron de sofocar el incendio que por fortuna aún no se había propagado en demasía.
Una vez extinto el foco ígneo se pudo observar que algunas aberturas se encontraban violentadas, con un gran desorden de elementos en el interior, además de que una bomba de agua estaba descalzada con signos de tentativa de robo, aparentemente no pudiendo ser trasladada dado al gran peso de la misma. Al ver esta situación se procede al traslado de el grupo de menores hacia esta Jefatura de Policía, donde previo proceder a establecer fehacientemente sus datos filiatorios, fueron entregados a sus progenitores acorde lo establece la legislación vigente. Lo que se puede decir es que se trataba de cuatro masculinos de cuyas edades oscilaban entre los 11 y los 15 años de edad y una jovencita también de quince años.
En el lugar se procedió al formal secuestro de un machete de cabo plástico, que fue el elemento descartado momentos antes por estos jóvenes, que luego de las averiguaciones pertinentes, se pudo establecer que el mismo había sido sustraído de la vivienda en la que habían ingresado un rato antes.
Además, se dio intervención al perito en siniestro, para tratar de establecer la intencionalidad del incendio producido presumiblemente por estos jóvenes piromaníacos.-

















