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CIPPEC: La pobreza no afloja

De acuerdo a un nuevo informe del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento, CIPPEC, a pesar de la mejora de la actividad económica con relación a los meses más difíciles de 2020, los niveles de pobreza e indigencia en el primer semestre de 2021 se mantuvieron estables, presentándose las cifras de pobreza más elevadas en las regiones del noreste, noroeste, y los partidos del Gran Buenos Aires, con valores que oscilan entre un 44,7 y 45,4 porciento de sus poblaciones en situación de pobreza.

Este trabajo, basado en datos del INDEC y de la Encuesta Permanente de Hogares, demuestra que medidas como el Ingreso Familiar de Emergencia, la Asignación Universal por Hijo, la Tarjeta Alimentar y políticas como Potenciar Trabajo evitaron un peor escenario social, pero también expone que no alcanzaron para contrarrestar los impactos negativos de la crisis, a la vez que revela que urge mejorar el sistema de asignaciones por hijo/a, garantizar el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos, ampliar el acceso a espacios de crianza, enseñanza y cuidado de calidad en la primera infancia, y mejorar la finalización, los aprendizajes y la pertinencia de la educación secundaria.

En números, el informe señala que, a pesar de la mejora de la actividad económica con relación a los meses más difíciles de 2020, la pobreza en el primer semestre de 2021 se mantuvo estable y alcanzó el 40,6 porciento de la población (alrededor de 18,6 millones de personas), mientras que los niveles de indigencia también presentaron cifras similares a las del mismo semestre del año pasado: el 10,7 porciento de la población (alrededor de 4,9 millones de personas) no alcanzó ingresos suficientes para una canasta básica de alimentos.

Para interpretar estos resultados es importante considerar las tendencias de los últimos años, en los que la pobreza venía en aumento desde 2018, principalmente por la pérdida de poder de compra de los hogares producto de las devaluaciones y los aumentos inflacionarios. Pero con la irrupción del COVID-19 y las restricciones impuestas por las medidas Aislamiento, a partir de marzo de 2020 la caída generalizada de la actividad económica impactó en los ingresos laborales de los hogares e impulsó un salto en los niveles de pobreza, El cual se vio reflejado en la elevada tasa del primer semestre de 2020.

“La pandemia sumó nuevas vulneraciones y empeoró la crisis socioeconómica que el país ya atravesaba: entre 2019 y 2021 la pobreza aumentó 5,2 puntos porcentuales. Si bien durante la primera mitad de 2021 la actividad económica mejoró con respecto a los meses más difíciles de 2020, se mantuvo por debajo de los niveles previos a la pandemia. En este sentido, la segunda ola de contagios y la aceleración de la inflación impactaron de forma negativa en el poder de compra de los hogares”, explica Rafael Rofman, director del programa de Protección Social, en este nuevo informe de CIPPEC.

Por último, este trabajo expone que la pobreza no se distribuye de manera uniforme en el territorio del país, ni afecta a todos los hogares de la misma forma, sino que, en el primer semestre de 2021, las regiones del noreste, noroeste y los partidos del Gran Buenos Aires presentaron las cifras más elevadas, donde los hogares con niños y adolescentes enfrentan mayores desafíos para alcanzar ingresos suficientes, lo que se refleja en la pobreza infantil que afecta a más de la mitad de los menores de 15 años, con casi el 17 porciento de ellos en situación de indigencia.

Gualeguay21

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