El artículo Algo de luz sobre un presunto represor, de mi autoría y publicado ayer, expone la realidad que surge de los archivos encontrados en los sitios de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Plata, de la Asociación Nunca Más, de la Asociación Trabajadores del Estado, de Télam, y del Poder Judicial de la Provincia de Buenos Aires, tal cual se lista al final del mismo.
La producción de Gualeguay21, a partir de la noticia sobre el operativo realizado en Gualeguay días atrás, y para ampliar detalles respecto al mismo, procede a realizar una serie de diligencias donde descubre versiones muy alejadas de lo denunciado desde los medios nacionales y locales.
Esta versión expuesta por mi artículo, ahora es criticada livianamente por el fundamentalismo local, ferviente defensor de los derechos humanos, atribuyéndome una defensoría inexistente de un genocida aún inexistente.
Cabe resaltar que las fuentes de información a las que se recurre para esta “nueva versión” que no es tal surgen de prestigiosos organismos que el mismo fundamentalismo vernáculo venera y defiende.
Como consecuencia de esta contradictoria pero simpática reacción se desnudan algunas cualidades de estos fervientes y enfervorizados lectores, entre los que conviven bien intencionados y malintencionados.
O sea, conviven aquellos cuya ansiedad por exteriorizar su fundamentalismo les impidió llegar al final del artículo, y, sin poder discernir que era un trabajo de investigación, optaron por pronunciarse apresuradamente con calificativos absolutamente equivocados y fuera de lugar, y aquellos que maliciosamente malinterpretaron nuestros contenidos con la ilusión de poder descalificarnos.
Por todo esto, de mi parte seguiré preocupado por ofrecerle mis explicaciones a los primeros, mientras que a los últimos los invito cálidamente a seguir participando.
Norman Robson
Director de Gualeguay21

16 septiembre, 2026 12:09 pm/
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